18 mar. 2017

Desmontando la sucia y rastrera campaña para criminalizar a los estibadores

El pasado jueves se consiguió un punto de inflexión. La imagen es mucho más que una imagen.
Esa imagen es la derrota del Gobierno ante el intento de volver a imponer, una vez más, a un sector laboral, un decretazo cuyo único fin es precarizar condiciones de trabajo, bajar sueldos, desregular, despedir trabajadores y hacer las delicias de empresas financieras y fondos buitres multimillonarios para que llenen de beneficios sus bolsillos a costa de los trabajadores. Ya lo hicieron con los mineros, con los profesores, con los médicos, con tantos y tantos trabajadores afectados por la reforma laboral. Pero esta vez, NO. Esta vez, perdieron. ¡Ya era hora!

Y no fue porque los políticos que han apoyado a este Gobierno, con su abstención o su voto, hayan cambiado: Fue porque los estibadores son un colectivo unido, con una fuerte conciencia de clase y capaces de presionar con la huelga. Fue porque los estibadores, aun ofreciéndoles in extremis el Gobierno el caramelo envenado de unas jugosas prejubilaciones que les dividirían entre mayores de 50 años y menores, fijos y eventuales, las rechazaron.

 


Esa imagen es mucho más que eso: Es la primera vez desde 1979 que un Real Decreto Ley es tumbado en el Parlamento español. Es, además, una victoria muy simbólica: El Gobierno, la patronal y las multinacionales que se iban a beneficiar debido a la presión de la UE imponiendo una liberalización de los puertos, eran derrotadas por la firme resistencia de 6150 trabajadores de la estiba.

La reacción del Gobierno y de los medios de comunicación, en poder de esas mismas multinacionales, ha sido inmisericorde, cargada de rencor y despiadada. Seguramente, en sus adentros, pensarán: "¿Quiénes se han creído que son esos sucios obreretes para desafiarnos?". Desde entonces, la campaña a cuchillo contra los estibadores es constante, aplicando todas las técnicas de propaganda, en nada diferentes a las del nazi Goebbels. Además, el mismo PP está organizando a sus huestes para que tiren y disparen a matar contra los estibadores en las redes sociales. Es por ello que creo que es necesario desmontar algunas mentiras que se llevan días vertiendo contra los estibadores, a quienes en lugar de odiar como quieren los poderosos, deberíamos imitar y tomar ejemplo de ellos. 

Empecemos con el asunto más comentado: La "Multa":

Todos los medios lo repiten machachonamente, todas las televisiones hablan de ello, todos los tertulianos a sueldo: "La multa costará a los españoles bla, bla, bla". Así, repetido y repetido, como si mañana fuese a venir alguien a nuestras casas y decirnos, cual recaudador de impuestos medieval: "Oiga, mire usted, tiene que darme tanto y tanto por culpa de los estibadores". Y siempre con números mayores: En lugar de explicar que la multa son 50 millones de euros, dicen que se tienen que pagar al día 130.000 euros cada día, para que parezca mucho. E incluso algunos medios y periodistas llegan a calcular en pensiones cuánto cuesta la sanción europea, por si algún despistado aún siente admiración hacia los estibadores. He buscado en el mismo medio si encontraba el mismo cálculo sobre el rescate a la banca, autopistas, almacen de Castor o corrupción: Por supuesto, no he encontrado nada, como esperaba. Esas multas no dolían tanto a los accionistas de Atresmedia.

 


Lo más triste de esto es que no es verdad, es que todo es una campaña basada en medias verdades, informaciones tendenciosas y mentiras:

1. La multa no se paga por la derogación del decretazo: Hay margen de varios meses para que el Gobierno negocie con los trabajadores. Es decir, es rotundamente FALSO que la derogación del decreto contemple inmediatamente la multa

2. El coste de la multa era menor que el Decretazo: De aplicarse lo dispuesto en el decreto del Gobierno contra la estiba había que pagar 310 millones de euros por los despidos, pagados con dinero público a trabajadores de empresas privadas, cosa verdaderamente vergonzosa y que ningún medio de comunicación ha calculado ( y algunos ni siquiera informaron de ello). A lo que habría que sumar las prejubilaciones prometidas por Empleo: Otros 225 millones de euros. Estamos hablando que, en total, liberalizar la estiba nos costaría 535 millones de euros, es decir, casi el importe de 11 años de multas de la Unión Europea: La diferencia es que con la multa, 6150 estibadores estarán trabajando y con el decreto estarían en la calle, para que las empresas se beneficiasen de la desregulación laboral y de convertir la estiba en una profesión precaria.

3. Podríamos incluso debatir la injusticia de la multa. Si el Parlamento Español vota en contra de liberalizar la estiba ¿Por qué tenemos que aceptar la orden de la UE, pasándose por el forro lo votado en España? La respuesta es sencilla: la UE, siempre, está al servicio de los monopolios empresariales, los fondos de inversión y los grandes bancos. Es por ello que algunas personas nos oponemos a ella. 

4. Y también una cosa que te debería llamar la atención. La sanción de la estiba cuesta 50 millones. Si lo comparamos con el rescate bancario, que son más de 100.000 millones de euros, con el coste social de la corrupción, que son 90.000 millones de euros, o con el rescate a las autopistas, que son 2.000 millones de euros, hablamos de una cifra ridícula. Solo el dinero que ingresen los salarios de esos estibadores por IRPF y el pago de la Seguridad Social de las empresas por esos trabajadores puede ascender anualmente a una cifra muy similar a la dichosa multa. Para poner más cifras sobre la mesa: el coste de la sanción por la estiba sería de 1€ por persona, frente a los 50€ de las autopistas, los 2560€ del rescate a los bancos. Es aquí donde debería actuar tu sentido crítico, lector, y preguntarte: ¿Por qué los mismos que llaman "rescate" a las autopistas o "inyección de liquidez" a los bancos llaman "multa que pagaremos todos" a la sanción de la UE"?¿Por qué nunca me informaron del coste en pensiones o en hospitales que tenían esos conceptos y sí lo hacen con los estibadores?




La campaña para criminalizar a los estibadores no acaba ahí: Un sector que era desconocido por el 95% de los mortales hasta el día 3 de febrero, ahora está en boca de todos, echando pestes sobre ellos (en base a lo que han escuchado en los medios de comunicación, sin plantearse el contrastar la información). Y sobre ellos se están diciendo muchas mentiras y medias verdades. 

No es cierto que la estiba sea un sector cerrado y nadie pueda acceder si no tiene familia. Aquí dejo una convocatoria pública de un puerto, el de Pasaia, para trabajar de estibador, donde se puede comprobar que el acceso es totalmente libre y no existe discriminación positiva para aquellos que tengan familiares trabajando, como ya se explicó aquí hace semanas. 

Del sueldo poco que comentar: Son trabajadores privados, el sueldo que cobran es el sueldo que han conseguido arrancar en acuerdos con las empresas navieras que ganan millones y millones de beneficios. Aunque, como sabrás, el sueldo de los estibadores sufre una curiosa inflación en las noticias: Cada día que pasa la cifra aumenta: En febrero eran 40.000, después 50.000, posteriormente, 70.000. Y la Sexta (cuya consejera delegada del Grupo Atresmedia es también consejera de JP Morgan, banco que se hará de oro con la liberalización de la estiba) llegó a publicar un tweet, luego borrado, hablando de sueldos de 140.000 euros. 




Tampoco es cierto, como cargos del Gobierno y medios como Libertad Digital están difundiendo de que no haya mujeres en la estiba. Es radicalmente falso: Solo existe un puerto donde no hay, Algeciras, y la razón es que desde 2013 no hay convocatorias para la bolsa de trabajo. De hecho, para azuzar el rechazo al colectivo de estibadores, Libertad Digital ha difundido un vídeo de 2014 de Canal Sur donde un estibador manda "a fregar" a unas mujeres que piden que se admita a trabajar a estibadoras en el puerto de Algeciras. Evidentemente, no dicen que el vídeo sea de hace 3 años y la intención es vincular la celebración de la derogación del decreto con ese vídeo: Es decir, que el comentario machista y deplorable de un estibador, DE UNO, sea extensible a todos y cada uno de los 6150 estibadores, incluídas las 400 estibadoras del Puerto de Valencia, el puerto con mayor porcentaje de mujeres (en el vídeo del enlace podéis escucharlas). Llamativo de un medio como Libertad Digital donde se acusa a las feministas de "feminazis" y "locas". O como si el machismo no fuese algo estructural y presente en todos los gremios y en la sociedad.




En el fondo, lo que se dirime es algo más importante. Es que a los poderosos les interesa que sientas odio, verdadero odio y asco contra los estibadores. Envidia, mucha envidia, que en lugar de plantearte por qué cobras un sueldo tan bajo, te indignes por el sueldo de los estibadores. O que sientas que, por culpa de ellos, tu vas a pagar una importante multa, que en realidad no te costará más de 1€. 

Los medios de comunicación, propiedad de bancos y fondos de inversión, quieren que pienses que sus intereses son TUS intereses: Que si ellos pierden, tú pierdes. Cuando en realidad, la victoria de los estibadores es un punto de inflexión y algo que puede reforzar a todo colectivo de trabajadores: Han demostrado que la lucha, la perserverancia, la conciencia de clase, una fuerte organización y, sobre todo, la unidad, han conseguido ganar la batalla, no solo a un Gobierno, se la han ganado a importantes fondos buitre, bancos internacionales y a la patronal de empresarios.




Por eso, muchos, el jueves, sentíamos algo nuestra la victoria de esos trabajadores: Una victoria contra los mismos que nos han machacado a todos: A mineros, a profesores, a médicos, a trabajadores del sector privado, a barrenderos, a becarios, a estudiantes. Una victoria de la que debemos extraer muchos datos y, sobre todo, muchas enseñanzas. Porque, por mucha propaganda que emitan todos los medios de comunicación, por mucha campaña orquestada por el PP en las redes con cibervoluntarios repitiendo mensajes idénticos, sabemos quiénes son de los nuestros, quiénes son como nosotros y al lado de quién debemos estar. Solo el placer de ver a trabajadores que son como nosotros  exultantes y las caras de los ministros desencajadas, de los mismos que han mandado a la miseria a tanta gente, los mismos que han causado tanto sufrimiento y tanto daño, ya merecía la pena. Merecía tanto la pena, que pagar la multa, a un euro por cabeza, me parece hasta barato. ¡Tirado!



PD: Este escrito no será publicado en ningún medio de comunicación. Por eso te pido que hagas lo posible por hacerlo llegar a muchos: Si lo compartes, ayudarás a que otros lean estas líneas, lean los datos expuestos y puedan tener una segunda versión que, por desgracia, no saldrá en la TV. Muchas gracias. 

5 mar. 2017

¿Por qué apoyo a los estibadores y por qué tú también deberías hacerlo?

Antes de empezar, quería aprovechar para agradecer muchos mensajes que me llegaron tras publicar la carta dirigida a los trabajadores de la estiba (podéis leerla pinchando aquí). Algunos mensajes eran muy emotivos y sentidos. Tuve claro desde el primer momento en qué trinchera debía posicionarme, no necesité demasiado, porque el modus operandi era el mismo de siempre: Con controladores, con los mineros (a quiénes, injustamente, la mayoría ha olvidado mientras este mismo Gobierno les exterminaba), con los profesores o los barrenderos de Málaga. En cuanto se ataca por la prensa a un colectivo de trabajadores, hay algo detrás, y siempre huele mal. Muy mal.


Pero este texto, a diferencia del anterior, no busca ser un documento para que los estibadores sepan que hay gente fuera del puerto que, sin tener nada que ver con la estiba ni la dársena, ni tener muchos conocidos estibadores, les apoya y respalda. Tampoco es un texto que busca tocar la cabeza y el corazón de los estibadores para insuflarles fuerza para luchar. Eso ya no es necesario, hace un mes cuando escribí es posible, hoy no : Son muchos colectivos los que apoyan a los estibadores y lucharán hasta el final. Eso que quede bien claro.

Con este texto quiero explicar el por qué les apoyo. No sé si voy a lograr convencerte o no, quizá tampoco es esa la pretensión de este texto, pero sí que puedas comprender el porqué muchos entendemos que en la batalla trabajadores de la estiba-Gobierno/JPMorgan hay algo más en juego que el puesto de trabajo de 6150 trabajadores. Y no vale ser neutral, hay que tomar partido.

La primera razón por la que les apoyo es por SOLIDARIDAD. La misma que con los mineros o los trabajadores de limpieza viaria de Madrid y Málaga. Solidaridad incluso penada: Si yo quisiera, libremente y por coherencia con mis ideas, hacer huelga por solidaridad con ellos, sería ilegal y podría ser despedido: Las huelgas de solidaridad eran ilegales con Franco, y son ilegales en democracia. Solidaridad porque cuando un colectivo lucha como ahora hacen los estibadores, los trabajadores de Renfe, las camareras de piso, los bomberos de Málaga y Tenerife, los trabajadores de Coca-Cola, hay que apoyarles, como cuando seamos nosotros, o tú que lees esto, el que tenga que hacer uso de la huelga. ¿Acaso la gente se piensa que se hace por gusto? La huelga es una herramienta del trabajador cuando se pisotean los derechos laborales o se quieren conquistar, que no se regalaron. La solidaridad se puede mostrar de muchas formas y es un arma con la que cuentan los débiles ante los poderosos. 


La segunda es por generosidad: Han sido muchas las veces en las que en conflictos laborales que no les afectaban, se han posicionado a favor de los trabajadores de otros sectores. Se ha querido vender al colectivo de los estibadores como insolidario y que solo lucha por lo suyo, nada más lejos de la realidad. Ahí los tienes yendo masivamente a la huelga general en 2012 dos veces. O apoyando colectivamente en otras protestas, como esta de la huelga general de 2012.


 

O detallazos con otros colectivos en lucha, como este vídeo sobre los profesores interinos del País Valencià, que estamos luchando por la consolidación y por los compañeros a los que quieren despedir de Escuelas de Arte.





La tercera razón es por defender a un colectivo atacado sin piedad y de forma injusta: No hay derecho a toda la basura que la prensa ha lanzado, buscando que la población se pusiera en contra de los estibadores. Ya lo hicieron en su día con los mineros o los controladores, también lo hicieron contra los trabajadores de la Enseñanza Pública. Desde airear el salario, muchas veces falso e inflado, de los estibadores, hasta llegar a afirmar que los puestos de trabajo son hereditarios, algo que rápidamente queda desmentido cuando se consulta una convocatoria para trabajar de estibador, como esta del Puerto de Pasaia. Que haya un determinado número de estibadores portuarios con familiares que lo fueron se debe en muchos casos a la misma razón que hace que pase en otros trabajos (como la Policía o la minería) tengan una tasa parecida de familiares trabajando allí, sin que nadie se atreva a cuestionar la forma de acceso o trate de hablar de puestos hereditarios.

De los sueldos mejor ni hablamos. ¿Qué cobran mucho? ¿No deberíamos mejor hablar de quiénes cobran sueldos de miseria y buscar a los responsables? Los estibadores han peleado para tener ese sueldo. ¿Con qué derecho se lo quieren reducir un 61% y en tres años convertirles en trabajadores de la ETT que pueden ser despedidos?¿Acaso les pagarían ese salario si no hicieran ese trabajo? Basta con ver la tasa de accidentes laborales: Mayor número de accidentes laborales que de trabajadores en la estiba. ¿Ese es el privilegio?¿Cómo se pueden atrever a llamar así a trabajadores que descargan graneles de carbón y acaban con la cara más negra que un minero tras horas en la mina?

Para entender el porqué del ataque de los medios de comunicación a los estibadores hay que ver quién será el mayor beneficiado si los estibadores son convertidos en trabajadores precarios: El banco buitre JP Morgan, que está haciendo el agosto desde que se habló del decreto contra los estibadores, ante la previsión de aumento de beneficios a costa de los trabajadores. Tampoco es casual que una consejera delegada de Antena3 y la Sexta, AtresMedia, sea al mismo tiempo consejera del banco JP Morgan, lo que explicaría porque en la Sexta el trato contra los estibadores ha sido especialmente despiadado. Nada de esto es nuevo: pasó con los controladores, pasó con los mineros, y ha vuelto a pasar con los estibadores.

 

La cuarta, y más importante razón, es porque son ejemplo de lucha: Estos días, a muchos nos han llegado sus mensajes, sus vídeos, sus proclamas, su "NI UN PASO ATRÁS" y lo pretendieran o no, ha ayudado a darnos fuerzas para luchar en un país que parece envuelto en la apatía y el conformismo. Han sido un revulsivo para quienes pensamos que hace falta plantar cara, que ya está bien de tragar y aguantar, de callar y esperar. Y eso que ellos, técnicamente, no han comenzado ni su lucha ni sus huelgas. Hemos visto su forma de actuar, su camaradería, su voluntad de hierro de no dejarse pisotear, su determinación, su valentía exigiendo que no hay negociación posible si no hay solución para todos, representado en su grito: O TODOS O NINGUNO, da igual fijo que eventual, da igual mayor que joven, da igual de gran puerto o de un puerto menor. Son una unidad, indestructible, pese a los intentos del Gobierno y la patronal de dividirles, algo de lo que muchos colectivos deberíamos tomar nota y apuntes en el puerto, porque no hay mayor debilidad que la desunión entre trabajadores ni mayor fortaleza que la unidad. Conocerles, conocer su trabajo, conocer como en tiempos de crisis llegaron a votar a mano alzada repartir el trabajo en el puerto antes que impedir que un solo compañero se quedase sin trabajo. Raro es el trabajador que, cuando les conoce más allá de las mentiras que lanzan los medios de comunicación, sienta una profunda admiración por ellos y por su lucha.


Pero hay una fundamental que no tiene nada que ver con los estibadores, una que determina los ataques brutales que está sufriendo el colectivo de trabajadores de la estiba: Una derrota de los estibadores, del sector más combativo históricamente junto a los mineros, será una derrota que sufriremos, tarde o temprano, cualquier colectivo de trabajadores. Ya pasó en 2010 con los controladores o en 2012 con los mineros, y a la vista de como han ido los acontecimientos, hay que ser muy corto de miras para no ver que si las empresas, el gran capital y el Gobierno pisotean a los estibadores, tarde o temprano, y me temo que más temprano que tarde, iremos muchos detrás. ¿Quién será el siguiente?¿Los profesores de la pública?¿Los médicos?¿Los transportistas que aun no tienen condiciones de semiesclavitud?¿Los empleados de grandes empresas industriales protegidos por convenios? Si fuesen capaces de derrotar a los estibadores, un sector al que Suárez, Felipe y Aznar intentaron ya aplastar y no lo consiguieron ¿por qué no se sentirían fuertes para hacerlo contra cualquier colectivo?



Mientras que, al contrario, una victoria de los estibadores sería una victoria de toda la clase obrera del país, de cuello azul o cuello blanco, da igual. Una victoria de los estibadores, por ejemplo, haciendo que su presión paralizase el decreto que se vota el día 9 sería la mayor derrota política de este Gobierno en 6 años y de un Gobierno español en los últimos 37 años. Y aunque los estibadores no deberían fiarse ni de PSOE ni Ciudadanos, estos partidos, si votan en contra del Gobierno, no es por gusto o por convencimiento: Es porque la presión, la lucha y la unidad de los estibadores hacen que quieran apuntarse a caballo ganador y, de paso, desgastar al Gobierno, al mismo Gobierno que gobierna, no lo olvidemos, gracias al apoyo del PSOE y Ciudadanos.

Una victoria de los estibadores será una victoria moral para todos los trabajadores de este país, pero será también un acto que dará fuerzas a todos esos colectivos que estamos luchando contra la miseria y la precariedad que nos quieren imponer a sangre y fuego: Será una victoria para esos bomberos de Málaga y Tenerife, para los trabajadores de Coca-Cola en lucha, para los profesores interinos de Valencia o Andalucía, para los trabajadores de Central Lechera Asturiana, para Las Kellys. Cada colectivo recibirá fuerza pero, sobre todo, recibirá una enorme lección: Que la unidad, la disciplina, la no cesión y la solidaridad son las armas de las que disponemos los trabajadores, y con ellas, podemos obtener victorias contra enemigos poderosísimos. No olvidemos que una victoria de los estibadores sería la victoria de 6150 trabajadores organizados y combativos contra el Gobierno del capital, de los bancos, de la oligarquía y los poderosos. Sería toda una inyección de fuerza y moral, para todos.


¿Vamos a permitir quedarnos de brazos cruzados o mantenernos neutrales? Ni podemos ni debemos, por todo ello, este que escribe apoya a esos trabajadores de la estiba, su lucha, y sus reivindicaciones, hasta el final. Porque ya va siendo hora de decir basta. Porque ya va siendo hora de gritar, con ellos, ¡NI UN PASO ATRÁS!

Julián Jiménez, Profesor de Secundaria valenciano (@_ju1_)
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