30 ene. 2016

#YemenGenocidioSilenciado: La discreta masacre en Yemen y el silencio en España.

Cuadro de un artista yemení "Niños de Yemen"
Antes de ir al fondo del asunto, es necesario hacer un pequeño resumen de los antecedentes, dado que existe un enorme desconocimiento (no por culpa de la gente, claro está) en España de lo que pasa en Yemen: En 2012, Al-Saleh, el Presidente que había dominado durante 22 años la política del Yemen unificado y otra veintena Yemen del Norte (dado que el Sur era un estado netamente socialista, con tolerancia religiosa, educación pública, derecho a la vivieda garantizado y aliado de la URSS hasta 1990) dimite. En su lugar se queda, debido a las revueltas que hubo en 2011, Al-Hadi, su vicepresidente. Allí la "primavera árabe" supuso cambiar para que todo siguiese igual.


Este, pro-estadounidense y pro-saudi, como el antecesor, durante los dos años de su mandato no cumplió con las promesas realizadas al llegar, teniendo en cuenta, además, que ya había ocupado cargos. Corrupción, miseria, pobreza y represión. Una rebelión de los huties, apoyada por las masas populares,  le desalojó del poder, renunciando teoricamente y dando el poder a los huties (movimiento Ansar Allah). Pero, cuando salió de la capital, y refugiado primero en Aden y luego por Arabia Saudi, rechazó esa dimisión y, una vez que los hutíes y los aliados de estos se hicieron con Aden, él mismo, pidió la ayuda del sanguinario régimen de Arabia Saudí e incluso solicitó el bombardeo de su propio pueblo. Fue así como comenzó la guerra de Yemen: Estamos hablando de MARZO DE 2015. 

He tratado de resumir mucho: Dentro del cada bando hay diferentes facciones. Queda claro que Hadi es un títere en manos de Arabia Saudi y bien visto por Occidente. En todo ello se entremezcla la cuestión religiosa (chiies y sunies). Y por si fuera poco, para completar el puzzle tenemos a ISIS y Al-Qaeda, enemigos acérrimos de los hutíes por ser chiíes y campando a sus anchas en zonas de Yemen que nunca son atacadas por Arabia Saudí. Además, dentro del bando de Al-Hadi están, como no, Al Islah, el equivalente a los Hermanos Musulmanes. Y dentro de la ambigüedad existe un reducto del Partido Socialista de Yemen que apoyaba a Hadi, pero que ha rechazado la intervención saudi.

Los hutíes son chiitas, mayoritariamente, pese a que cuentan son seguidores sunitas y de confesiones minoritarias (cristianos), y están apoyados, sobre todo por la población en la zona norte y oeste. Al ser quienes hacen frente al ataque saudí, que se entiende una invasión, y debido a su oposición a EEUU e Israel, ganan simpatía popular, frente al denostado títere de Al-Hadi. Para más información sobre los diferentes grupos, visitad este enlace.

Ya que, realizada esta introducción, quiero ir al verdadero meollo de la cuestión: LA GUERRA, las masacres del régimen de los Saud y el porqué en España apenas se han tenido noticias de todo aquello que pasaba.

Arabia Saudi, con la ayuda de una coalición donde participan Qatar, Bahrein, Egipto, Marruecos, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Sudan, apoya a su títere, para poder así controlar Yemen a su antojo. A esta superalianza, se une el beneplácito de Europa y EEUU, que siempre la han respaldado y callado ante sus atrocidades.

El interés no es tanto económico, como sucede en Siria, donde Arabia Saudi ha estado armando y financiando a la oposición yihadista sin problema, sino estratégico. Yemen tiene el golfo de Adén. Su control garantiza el suministro de petróleo y el control de la salida del Mar Rojo. Además, al ser los hutíes contrarios a Arabia Saudi (que es vista como atacante contra la soberanía yemení), su victoria significa que Yemen pasaría a ser un país amistoso con Irán, país al que Arabia Saudi y Occidente acusan de apoyar a los houties, y enemigo acérrimo de los Saud.

La guerra, dadas las circunstancias, es una guerra desigual. Hasta extremos que el lector ni sospecha: Un pueblo y unos milicianos con armas convencionales e inmensamente humildes, contra una gran coalición de potencias del Golfo, sectarias y fanáticas en su wahabismo e integrismo religioso, armadas hasta los dientes por Occidente y podridas de dinero gracias al petróleo. Hay incluso escenas curiosas, como cuando los huties, descalzos, capturan toda una base militar a los saudies, que acobardados, huyen.

Por ello, desde marzo, y a pesar de humillaciones militares -que darían para otro artículo- y de no ser, finalmente, el paseo militar que desde Riad esperaban, se castiga brutalmente a la población civil desarmada de Sanaa y zonas controladas por los hutíes con técnicas que rebasan cualquier límite: Recordemos que hablamos de Arabia Saudi, con probadas informaciones de su financiación a yihadistas en Siria. 





La misma Arabia Saudi que es campeona en ejecuciones a disidentes por el simple hecho de manifestarse, sin importar si se trata de un menor de edad. Lo cual le importa muy poco a los países occidentales, colmados hasta el tuétano de hipocresía y de llenarse la boca con los Derechos Humanos. Y a ello le sumamos Qatar, otro país señalado por sus conexiones financieras con Al-Qaeda y grupos yihadistas. O por llamar, en su TV Al-Jazzera, presente en el mundo árabe, al exterminio de los alawitas y los infieles en Siria, fomentando el fanatismo religioso del que maman grupos como ISIS o Al-Qaeda. 

Esa Arabia Saudi y sus aliados son los que llevan 10 meses masacrando, día y noche, a la población civil yemení, castigando su osadía de no plegarse al Rey de la familia de los Saud, castigando que estén consiguiendo poner contra las cuerdas al régimen más sanguinario, medieval y sectario de Oriente Medio. Dado que en el campo de batalla, incluso las milicias hutíes han llegado a tomar el control de bases sitos en Arabia Saudi, Arabia se venga bombardeando día y noche a civiles desarmados. Día y noche, sí, porque se han contabilizado un total, según Yemen Post News, de 160.000 ataques aéreos en 10 meses de guerra. Ataques aéreos donde TODO VALE, a sabiendas de que los países occidentales, que son aliados y le venden armas a Arabia Saudi para que masacre a civiles indefensos, callaran. Y las TV occidentales, también.  



Ataques con bombas de racimo, prohibidas, contra población civil, bombardeo de escuelas o centros religiosos, el bombardeo constante de hospitales, hasta tal punto que los yemeníes optan por no acudir a ellos (según denuncia MSF). Las imágenes tras cada bombardeo son espeluznantes: Cadáveres de criaturas, niños mutilados, familias enteras asesinadas, horror, sangre y muerte. Ahorraré a los lectores: Basta con que visiten las etiquetas #YemenGuerraSilenciada o #YemenGenocidioSilenciado. Los yemeníes, al conocer que, ¡por fin!, su país era noticia en un lugar del mundo, se encargaron de llenar las redes con imágenes de lo que llevan viviendo desde hace 10 meses.

A todo ello hay que sumar un terrible bloqueo económico y marítimo a algunas provincias yemeníes, que ocasiona una prolongada y terrible hambruna desde hace meses en zonas de Yemen, con escenas que rara vez pueden dejar indiferente a nadie. No deja de ser sorprendente que mundialmente se anunciase la hambruna en Madaya (Siria) y muchos medios alternativos y personas descubriesen el uso de fotos falsas en medios como EL PAIS o The Times, o informaciones de que quienes bloquean la entrada de comida son los miembros de la oposición siria islamista, y sin embargo, jamás se haya denunciado las hambrunas en Yemen. El lector debería plantearse algunas preguntas, en mi humilde opinión. 






Por si la vergüenza que podemos sentir al saber lo que hace Arabia Saudi en Yemen y al saber que somos un país aliado, es ya insoportable, añadamos el dato de que, en plena guerra de Yemen, España (y Occidente, EEUU, Reino Unido, Israel...) dispara su venta de armas al régimen sanguinario de los Saud. Mucho más vergonzoso es saber que el principal cliente de armas de España es Arabia Saudi. Aun sabiendo, y teniendo información, no solo de las terribles masacres y violaciones de DDHH en Yemen por parte del régimen de los Saud, sino como incluso el Ejército Iraquí ha encontrado armas suministradas por Arabia Saudi al Estado Islámico. O que el Ejército yemení difundió una captura de armas a Arabia Saudi donde aparecían armas españolas que se fabrican en INSTALAZA, empresa ligada al Ministro de Defensa.





Y con todo esto, contado hasta aquí, seguramente se esté preguntando: ¿Cómo es posible que nada haya sabido de esto?¿Cómo puede ser? Es posible porque tanto Arabia Saudi como Qatar tienen ingentes cantidades de dinero para que usted no se entere. Y dentro de la prensa española hay periodismo que se vende como comprometido, pero que el compromiso termina donde empiezan las órdenes y la nómina. Y no quiero, con ello, hacer una generalización injusta. Pero gran cantidad de los medios españoles tienen accionariado con vinculación con Arabia Saudi y Qatar e inversiones en la zona, que no pueden peligrar si los Saud se enfadan. EL PAIS, por cierto, tiene dentro de su accionariado, ni más ni menos que a un sultan de Qatar. Basta leer los artículos de su periodista Angeles Espinosa donde convierte en noticia hasta que una mujer, dentro de su casa, no lleve velo, vendiendo una imagen simpática de un régimen criminal que daría para un artículo entero.



Incluso, RSF, denunció en julio como Arabia Saudi pagaba impresionantes sumas de miles y miles de millones en el mundo para publicitar en prensa su imagen más simpática y agradable. Lo que, en teoría puede explicar, que en España, un diario como EL MUNDO diera una tribuna al embajador saudí para que desmintiese las acusaciones más que fundadas de la conexión entre el ISIS y Arabia Saudi.



Ante ello, un grupo de twitteros, como el que les escribe, desde hace meses, llevamos haciendo lo imposible, porque nosotros no tenemos ni micrófonos, ni financiación de nadie, ni periódicos, para que se supiese lo que estaba pasando en Yemen. Difundíamos y traducíamos las informaciones del diario yemení YEMEN POST NEWS, que conseguí descubrir a finales de mayo del año pasado. Solicitábamos, muchos de nosotros, a "supuestos periodistas comprometidos" como Ana Pastor, que informase de ello (y comprobamos que el compromiso de esta señora es mero postureo). E incluso, impulsamos, sin mucho éxito, en el mes de septiembre, la etiqueta #YemenGuerraSilenciada. 




  

El pasado miércoles volvimos a probar con una nueva etiqueta, ante la cantidad de imágenes brutales que llegan de lo que lleva pasando meses. Y esta vez SI, gracias al compromiso, a la solidaridad de miles de personas anónimas, que llevan la solidaridad por bandera y no por mero postureo, a cientos de cuentas en la red, #YemenGenocidioSilenciado se convirtió en el tercer tema más comentado de España y tendencia, también, en algunos países de América Latina. Porque el silencio no es exclusivo de España. Ese mismo día, un medio vasco publicaba un artículo sensacional y resumido sobre Yemen, y al día siguiente, un militar expedientado, convertía a Yemen en noticia en uno de los periódicos digitales más leídos de España. Y la etiqueta de Twitter, también. Y una radio (RadioCable) convertía, de nuevo, a Yemen en noticia.

Después de tantos meses y de gritar en el desierto, nos puede parecer un éxito. Pero es insuficiente, hay que ir más allá, máxime teniendo en cuenta que Navantia quiere vender buques a Arabia Saudi para seguir matando de hambre a la población de Yemen o que España sigue vendiendo armas: Hay que seguir informando de esto (ahora, quienes lo ocultaron durante tantos meses, manipularan para poner a los Saud de víctimas y al pueblo yemení de verdugo), hay que seguir denunciando, hay que salir a la calle a decir "NO PODEMOS SER CÓMPLICES", hay que ir a manifestarse, que ya toca, a la embajada saudí en Madrid, no solo por los yemeníes, también por los sirios, o por los civiles saudies decapitados por ser opositores o díscolos. Hay que dejar de ser cómplices del régimen que, junto con Israel, más muertes provoca en todo Oriente Medio.

Solo hay dos formas de enfrentarse a la injusticia: Callando, y por tanto, siendo cómplices o luchando contra ella. Y, por mucho que nos duela, España lleva mucho tiempo siendo cómplice y colaborador de lo que pasa en Yemen. Ya va siendo hora de que dejemos de serlo, si es que aun anteponemos la conciencia a cuatro billetes pagados por sátrapas criminales cuyos petrodólares están manchados con la sangre de tantos inocentes.

PD: Estimado lector, te agradecería enormemente que compartieses este escrito para lograr que muchas más personas conociesen lo que está pasando en Yemen. En tus redes sociales, a través del móvil, como consideres. En caso de no hacerlo, visita #Yemen o #YemenGenocidioSilenciado en Twitter, y contrasta con este escrito la información que acabas de leer. Gracias. Muchos civiles de Yemen lo agradecerán. La verdad, tan denostada últimamente, también

Dejo aquí una intervención en un programa de radio llamado "La Cafetera" sobre Yemen, junto al ex militar. Minuto 24 en adelante https://www.spreaker.com/user/radiocable/lacafeterayemensilenciado-hoy-cafetera-e?autoplay=1


Tweet publicado por un civil de Yemen el día de #YemenGenocidioSilenciado.




Mensaje publicado hace pocos días por un civil de Yemen. Nos emocionó a muchos, a pesar de que a mi la bandera actual no me gusta nada (pero entiendo que el yemení no tiene el porqué conocer cosas de la política interna de España)