17 abr. 2014

(DENUNCIA) Aquelarre de la violencia en colegio público de Cintruénigo

Un niño porta un casco y porra policial
Estamos llegando a unos extremos en los que, por desgracia, cada vez son menos sorprendentes las cosas que vemos. Caminamos, a marchas forzadas, a convertirnos en algo similar a los EEUU. Faltan los tiroteos en centros escolares, habituales en aquel país. Y la sensación es que a las autoridades les encantaría, visto el acto incalificable que se produjo en la localidad de Cintruénigo (Navarra). 

Desde hace bastante tiempo, la Policía Nacional y la Guardia Civil están realizando, 
por todo el Estado, una campaña de marketing para "lavar su imagen". Da la sensación que en las altas esferas de ambos cuerpos empieza a cundir el miedo ante la "mala prensa" que tienen, debido a sus actuaciones en protestas, manifestaciones y desahucios. Y es que claro, cuando sales diariamente pegando a la juventud a porrazo limpio, cuando se ve como en los desahucios se saca de forma despiadada a ancianos, niños y hasta discapacitados a la calle sin ningún pudor, no puedes esperar el aplauso de los que te pagan el sueldo. A veces recuerda a aquellos enajenados soldados que, tras haber arrasado un país extraño, se preguntaban asombrados por la reacción hostil de los nativos "¿Por qué nos odian, si les hemos traído el progreso?"


Imagen de la "didáctica actividad" con niños
de Infantil y Primar
No voy a opinar sobre la campaña de "blanqueamiento" orquestada por ambos cuerpos. Daría para otro escrito. Sobre lo que sí voy a informar es sobre los límites sobrepasados en Cintruénigo. Límites que merecerían que la noticia fuera portada de la prensa, al menos de la menos "empotrada", cosa que tristemente siquiera está sucediendo. Solamente dos diarios vascos, Berria y Naiz, se hacían eco de la noticia. No obstante, sobre el lamentable suceso también se hacía eco, copiando integra la nota distribuida por la Delegación del Gobierno de Navarra, el diario ABC, sin cambiar una sola coma de la nota de propaganda, dando muestras de su carácter panfletario y de correa del poder. 

Los hechos son los siguientes. Durante los días 15 y 16 de abril, el Colegio Público Otero de Navascués, en la localidad navarra de Cintruénigo, ha celebrado lo que la Guardia Civil llama "Plan de Convivencia Escolar". Un acto en el que se lleva, se desconoce con que "objetivo didáctico", a la Guardia Civil para que de charlas hablando de su labor, charlas en las que no hace falta suponer que se hablan las "maravillas" que realiza la Guardia Civil, lo buena que es y lo mucho que cuidan de nuestra "seguridad". El acto, por si la cosa fuese poco grave, contó con la presencia de la Delegada del Gobierno en Navarra, como indica la misma nota sacada por la Agencia EFE. Y no sólo con alumnos de Primaria, como asimismo indica la misma Delegación del Gobierno, sino con alumnos de infantil. Estamos hablando de niños de 4 y 5 años, a los que se sometió a ese aquelarre de la violencia, aplaudido por las autoridades.

El mismo centro escolar, sin el más mínimo pudor, publicita el acto en su página web, mostrando incluso un álbum de fotos público en donde se puede ver, sin ningún tipo de filtro, la cara de inocentes criaturas en fotos como las que se muestran en este blog, salvo que sin pixelar y sin proteger, en ningún momento, la identidad del menor de edad.

Niño de primaria o infantil empuñando
arma.

¿Y qué imágenes tenemos? Pues imágenes de niños usando porras y escudos, con un Guardia Civil y entre los mismos niños, lo cual es una auténtica barbaridad. Fotos en las que los niños cogen la porra con la sonrisa del equipo docente y los "pedagogos" de la Guardia Civil. Fotos en las que se ve a inocentes criaturas eufóricas teniendo un objeto con el que en las manifestaciones se abre la cabeza a menores de edad como en el Instituto Lluis Vives de Valencia (ellos tuvieron la clase práctica sin tener la teoría), a quiénes impiden un desahucio o a quienes reclaman en la calle por sus derechos. Las conversaciones son desconocidas, pero como docente, espero que nada tengan que ver con las conversaciones en foros policiales la noche del 22-M donde se pedía usar "fuego real" contra los manifestantes por parte de supuestos agentes de la Ley.

Por si fuera poco, hay innumerables instantáneas de niños usando armamento. Ya sean las pistolas desde las que se disparan gases lacrimógenos o desde las que se impulsan las pelotas de goma. Esas que acabaron con la vida de Iñigo Cabacas, las que dejaron sin ojo a Ester Quintana o las que mantienen hospitalizado, aún hoy, a un MANIFESTANTE del 22-M que perderá su ojo debido a la brutal carga policial. Pero también armas simuladas, usadas sin que ninguno de los presentes se alarmase, por niños de 5, 6 o 7 años.

Las imágenes son incalificables e indignantes, especialmente si, como en mi caso, hablamos de personas relacionadas con el ámbito de la Educación. Y plantea muchas preguntas que yo, personalmente, quiero hacer desde aquí.

¿Quiénes permitieron ese acto incitador de la violencia?¿Qué pedagogos y que clase de profesionales de la Educación son capaces de celebrar que un cuerpo armado vaya a su centro escolar a que los niños ejerciten el uso de las armas?¿Cómo pudo una institución como la Consejería de Educación de Navarra permitir tal despropósito?¿Cómo es posible que este acto tan deleznable tenga, incluso, la participación de políticos navarros que vieron sin tener vergüenza ni conocerla como niños de edades infantiles usaban material antidisturbios y ARMAS? ¿Qué tienen que decir los partidos políticos de Navarra y del conjunto del Estado? ¿Dónde está la prensa, salvo honrosas excepciones, para denunciar esto? ¿Acaso estos sucesos tan lamentables merecen el silencio mediático?¿Que medidas tomará la Fiscalía de Menores ante este acto de exaltación de la violencia? ¿Qué opinión le merece al Defensor del Menor de Navarra el que en un colegio público los niños empuñen armas?¿Los que ahora callan, gritarán si en un futuro no muy lejano un escolar usase armas en un colegio público? ¿Qué legislación, desconocida por mi, que soy docente, dice que el aquelarre de violencia realizado en Cintruénigo sea EDUCATIVO?

Las imágenes abochornan, producen verdadera vergüenza y, lo que es peor, se producen con la complicidad de un equipo docente y con el concurso de quienes tienen, supuestamente, que cumplir con la ley. Como docente, les puedo asegurar que causan verdadera rabia e indignación. ¿Con qué autoridad moral le digo yo a un chaval de 3º de la ESO que no se dé de "hostias" con su compañero, tras recibir una de estas "charlas educativas de la Guardia Civil"?¿Cuánto tiempo faltará, visto lo visto, hasta que convirtamos esto en algo parecido a EEUU, donde el capitalismo impone una sociedad donde lo didáctico no es el aprendizaje cooperativo sino la ley del más fuerte? ¿Qué clase de valores pretenden algunos inculcara a inocentes criaturas? Lo más triste es que toda la caspa nacional verá perfecto el acto, los mismos que hablan de adoctrinamiento en las escuelas catalanes. Escuelas catalanas donde no se enseña a los niños a coger un arma, sino a aprender las materias que les corresponde aprender.

La polémica está servida. Las RRSS ardían ayer por comentarios de rabia e indignación de muchas personas, preguntándose por este sinsentido. De la misma forma, el blog del centro escolar está saturado con comentarios, incluso de vecinos, mostrando su rabia y su indignación ante esta aberración. Al menos es un consuelo que aún haya personas que sean capaces de apreciarlo. No todo está perdido. Ante barbaridades como estas, tenemos el deber de alzar la voz.

Esto es lo que dice la Legislación Educativa




El sistema educativo español, configurado de acuerdo con los valores de la CE y asentado en el respeto a los derechos y libertades reconocidos en ella, se inspira en los principios de La Educación para la prevención de los conflictos y la resolución pacífica de los mismos, así como para la no violencia en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social, y en especial en el del acoso escolar.
Art. 1 de la Ley Orgánica de Educación 2/2006 de 3 de mayo. 




El sistema educativo español se orientará a la consecución de los siguientes fines: La formación para la paz, el respeto a los DD.HH, la vida en común, la cohesión social, la cooperación, la solidaridad entre los pueblos, así como la adquisición de valores que propicien el respeto hacia los seres vivos. 
Art. 2 de la Ley Orgánica de Educación 2/2006 de 3 de mayo. 

El colegio, orgulloso del acto, lo publicita en Twitter




Al igual que la Delegación del Gobierno




ACTUALIZACIÓN:

La noticia, debido a la rabia que ha suscitado en RRSS, ha saltado a los medios. Telecinco informaba que algunos padres están indignados. No estaría de más que esa indignación se transformase en denuncias, para que espectáculos como este no se vuelvan a repetir.




Juzguen ustedes mismos.

Se agradece la difusión, a modo de denuncia, del presente texto. Se permite su traducción integra a cualquier idioma.


Niña de unos 5/6 años,
empuñando un rifle ayudada de un GC
Imagen. Niña usando arma de los GRS

Niños practicando con las porras a la vista de un mando
de la Guardia Civil.
Otros niños en la visita de la GC a Cintruénigo.
Una de las fotografías tomadas en Cintruénigo
durante la visita de la Guardia Civil al colegio público

1 abr. 2014

Aquella noche del 31 de marzo de 1939

A estas horas, el puerto de la ciudad de Alicante era el ultimo bastión de la República Española. A estas horas, solo algunos afortunados podian salir en este barco, llamado Stanbrook, que tuvo seis meses más de vida. Tras dejar a los republicanos exiliados en Oran, fue hundido en octubre por un submarino nazi.

Noche del 31 de marzo al 1 de abril, fecha en la que el último reducto de la República era tomado por los fascistas. Fecha en la que unos pocos afortunados podían huir porque la gran mayoría serían internados en campos de concentración y de exterminio como el Campo de los Almendros o el de Albatera, entre otros muchos. Alicante, la "Roja", como la llamaban con asco los falangistas, era toda ella una cárcel: La Plaza, el Castillo, etc. Comenzaba una pesadilla que duraría 40 años y de la que, hasta el momento tenemos 35 años más de prórroga. Comenzaban los asesinatos en masa, las sacas, el hambre, la miseria, la represión, la asquerosa dictadura franquista.

Noche del 31 de marzo al 1 de abril, la última noche en que la tierra del Puerto de Alicante fue libre por última vez. Alicante, el último bastión de la España republicana. Una de las noches más tristes de la Historia de España.

Honor, amor y gloria a aquellas mujeres y hombres que lucharon por un país decente, un país sin desahucios, sin hambre, sin ricos y sin pobres, un país que se respetase y comprendiese a sus miembros. Un país que borrase el analfabetismo y la incultura y tratase de dar a luz una sociedad culta, racionalista, avanzada. Un país que no despreciase a los pueblos hermanos y pudiera lograr una convivencia armoniosa. Un país donde los trabajadores fueran los verdaderos dueños y señores de sus destinos, frente a señores apoltronados durante siglos, sumiendo a siglos de miseria y servidumbre al campesinado primero y a la clase obrera después. Un país donde el hombre y la mujer fueran libres, iguales. Un país que fuese capaz de levantar las alas, volar y coger el impulso perdido por siglos de oscurantismo, fanatismo, mediocridad y miseria.

Ese país fue aplastado por las botas y por las bombas, por los tiros en la nuca y los fusilamientos en masa. Enterrado bajo toneladas de tierra, y con ellas sus defensores. Y esa tierra, que algunos, por cobardía, por complejos y por hipotecas, se han negado a remover, nos sigue salpicando y hundiéndonos en la mediocridad, en la miseria y en la represión. Como si no hubiera pasado el tiempo. Como si el reloj de la Historia se hubiese detenido en aquella mañana triste del 1 de abril de 1939, hace hoy 75 años, cuando el viento fresco de libertad y solidaridad sopló, por última vez, en el Puerto de Alicante.

Hoy hace 75 años de aquello. Y ese viento fresco lleva siendo sustituido desde aquel día por el olor de la corrupción, de la desigualdad, de la miseria, de la extrema e insportable riqueza de una minoría privilegiada que no dudó en dinamitar un país entero para mantener sus intolerables privilegios.

¿Lo hueles? ¿No va siendo hora ya de que vuelva aquel aire fresco? ¿A qué esperamos para airear nuestra propia casa?

En honor a aquellos hombres y mujeres que son orgullo y ejemplo para todos los que hoy, de una u otra forma, luchamos por los mismos ideales que ellas y ellos defendieron para todos nosotros.


¡Viva la República Popular Española!