29 jun. 2013

Relato y reflexiones en un claustro de fin de curso de un interino

Hoy hemos tenido el último claustro del año, y quién sabe si para muchos el último que pisa.

El claustro del IES Thiar, en Pilar de la Horadada,  se desarrollaba con los puntos típicos de todo claustro de fin de curso, como si nada pasase, como si nada estuviera pasando en la Educación Pública. Todo como si los problemas más graves de la Educación Pública o de nuestro centro, fueran solo a causa de un hechizo o del poco trabajo de los chavales del centro. E incluso tuve que escuchar un comentario desagradable de "bueno, que ya queda poco para disfrutar del verano".

Se acaba el claustro donde, después, iban a homenajear a los jubilados y dos personas que se van del centro. Vamos, ni una mención más que merecida a los compañeros interinos. Incluso en el turno de ruegos y preguntas, silencio, alguien preguntando por las pizarras y las tizas. Parecía que el claustro iba a finalizar como si nada, como si efectivamente, la situación del final de curso y general se pudiera calificar como normal.

Iba a leer una carta modelo de la Coordinadora de Professorat Interí, pero finalmente decidí no hacerlo. Levanté la mano y pedí la palabra.  Acabé haciendo un discurso improvisado, un discurso que hablaba de los miles de compañeros que ya no están, del drama que miles de profesores y maestros han sufrido, de la rebaremación y como miles de maestros han desaparecido para siempre de las bolsas, especialmente dramático en los compañeros de primaria, de ciclos y de Pedagogía Terapéutica. Di las gracias como compañero a todos esos compañeros interinos que no empezaban un cómodo verano, sino la travesía del paro, y, sobre todo, a una compañera de PT, majísima y luchadora, que era la única del claustro que estaba viviendo el drama de la rebaremación, enfrentándose a la oposición, jugándoselo a un "todo o nada". 
 Hablé, yo no sé cómo, (me salió de dentro, mitad rabia y mitad sentimiento) de cómo la Educación Pública es una mesa con distintas patas, unas de cera, otras de madera, otras de hierro, y como van cayendo cada una de ellas: primero unos interinos, luego otros... Llamando a la lucha, a no rendirse, a pelear, a impedir que la mesa sea desmontada, advirtiendo que puede que incluso las patas más seguras, aquellas que, como una parte del claustro, parece que la cosa no va con ellos, acaben cayendo; mostrando, al mismo tiempo, cierto rechazo a la poca solidaridad de algunas personas. Quizá no era mi intención, pero varias personas acabaron llorando (la ponencia fue emotiva) y sólo lamento que la compañera de PT acabase llorando hasta quedarse sin hablar y mostrando su drama, que llevaba en silencio muchos días, aunque sé que ella y muchos entendieron sinceramente el llamamiento y el razonamiento

Quienes merecían reconocimiento, ese que no parecía existir en el resto del claustro, lo tuvieron, bien merecido lo tenían por su dedicación como docentes, a pesar de irse (irnos) al paro mañana mismo.

Quiénes merecían escuchar palabras que agitaran su egoista conciencia, quienes parecen que viven por encima del bien y del mal y se consideran tan intocables  también lo hicieron.

Dedicado especialmente a esas excepcionales mujeres, compañeras, docentes y decentes, con las cuales ha sido un placer compartir vivencias, trabajo y lucha y que me han acompañado durante estos cuatro meses en el IES de Pilar de la Horadada. Lo cual hago extensivo a esos compañeros de muchos centros que jamás han dejado de trabajar y pelear por la Educación Pública sin estar mirando su culo.

Dedicado también a esos interinos de todo el Estado que, como yo, mañana comienzan un angustioso camino al paro sin saber si tendrán la oportunidad de volver a pisar un centro en el futuro por las políticas de recorte salvaje que se están aplicando en la Educación Pública.

Vuelvo al paro sin saber cuando regresaré a un centro, como miles de compañeros. Pero el tiempo que esté de nuevo en el paro no voy a parar de pelear porque yo y los que como yo estamos fuera volvamos a un centro a trabajar, porque no estamos en la docencia porque nos caiga solo un sueldo, lo estamos porque CREEMOS esta función y creemos en la Educación Pública que nos formó como personas, como a miles de personas, para llegar a donde hemos llegado.

¡Que jamás decaiga vuestra ilusión y vuestras ganas de luchar por la Educación Pública!

Con cariño de vuestro compañero, uno de los miles de interinos que se va a la calle este 30 de junio.

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27 jun. 2013

El esfuerzo de trabajar y estudiar. Artículo publicado en el Periódico de Catalunya

Nota del editor del Blog:
Artículo de opinión, publicado en el Periódico de Catalunya, realizado por el autor de este blog. Se trataba de participar en un debate sobre la norma Wert de becas y notas para acceder a ellas y el Periódico de Catalunya preguntaba si las personas que fueron becadas en su día hubieran podido acceder a las becas con los requisitos que el Gobierno quiere imponer a los estudiantes.

Esta es, por tanto, la respuesta publicada en el Periódico de Catalunya

http://www.elperiodico.com/es/cartas/entre-todos/esfuerzo-estudiar-trabajar/77784.shtml


Julián Jiménez. Profesor de Secundaria. Mutxamel (Alacant)

Si hubiera necesitado un 6,5 para tener beca, jamás hubiera estudiado. Cuando comencé la carrera en el 2001, en casa éramos cinco, mi padre había sufrido cuatro infartos y no tenía derecho a ayudas por haber agotado en el pasado las prestaciones y mi madre trabajaba en una empresa alimentaria por un salario de 620 euros. Además del pago de la matrícula, recibía anualmente una beca compensatoria. En la carrera de Historia en la Universidad de Alicante me exigían una nota media de 5.5 y la superación del 80% de los créditos para poder aspirar a esa beca, sin la cual se me cerraba la puerta de la universidad. Además de estudiar, trabajaba en una hamburguesería a tiempo completo (durante el 2004 incluso lo compaginé con un segundo empleo). La mayor parte de ese sueldo lo destinaba a ayudar en casa, a permitir complementar el salario de mi madre y con el que, a duras penas, podía pasar el mes nuestra familia en los tiempos de bonanza.

Gracias a la beca, pude sacarme la carrera, realizar el CAP y presentarme a una oposición, a través de la cual he llegado a ser profesor de Secundaria, un trabajo que siempre había sido vocacional. Desde luego, jamás olvido cuál fue la llave que permitió que yo hoy esté enseñando como en el pasado muchos me enseñaron a mí. Por eso, me opongo a subir la nota para lograr beca. Porque no se tiene en cuenta el esfuerzo que hacen muchos jóvenes de clase trabajadora para sacar las notas. En su día renuncié a la vida universitaria para poder llegar a obtener el 5,5 que me exigían. Nadie tuvo en cuenta las 40 horas de las que yo no disponía para estudiar porque trabajaba. Tampoco la necesidad de reservar las vacaciones no para irme de fiesta o de viaje, sino para la temporada de exámenes.

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24 jun. 2013

Carta abierta a los maestros y maestras de Primaria e Infantil del País Valenciano



En el día de hoy se inicia, huelga decirlo, el periodo de angustia para muchos y muchas compañeras de la docencia. Muchos docentes de los que han venido prestando sus servicios durante este tiempo se enfrentarán a la prueba más angustiosa de su etapa como docentes: la oposición en la que, gracias a la rebaremación y el acuerdo de interinos decretado por la Consellería y firmado por 4 sindicatos “docentes”, se jugarán su suerte a un “todo” o “nada”. Una prueba en la que, independientemente de la labor que profesionalmente han desarollado, se decidirá si esas personas siguen o por el contrario son expulsadas para siempre del sistema educativo y del mercado laboral. No olvidemos que muchas de estas personas sobrepasan el listón de los 35 años, listón que determina la inclusión o exclusión del actual mercado laboral. 


Ese acuerdo de interinos, claramente contestado por el mundo educativo y donde cuatro sindicatos “docentes” se convirtieron en sus valedores (recordemos, la FETE-UGT, la FE de CCOO del PV, ANPE y CSIF-CV), enviando con su firma a miles de personas a la calle para siempre (luego sindicalistas apesebrados como los de CCOO se quejaban de que hubiera trabajadores que los increparan, cuando literalmente, de haberse realizado algo así en el  sector del metal, les hubieran abierto la cabeza) y olvidando los dramas personales que esa decisión iba a tener sobre cientos de personas. 


Por eso indigna. Indigna sobremanera leer a gente como a Francisco García, de la FE CCOO, lamentando el acuerdo de interinos. Como si se tratase de algo en lo que ellos, como sindicato, no hubieran formado parte. Indigna esa insensibilidad y esa falta de empatía que, ora les hace firmar el acuerdo, traicionando a sus trabajadores y a sus mismos militantes, ora lloran por el mismo, como si ellos no tuvieran nada que ver. 


De todas formas, no es el objeto de la misiva desenmascarar a los que, con un doble juego, juegan a estar en misa y repicando. Es otro. El objetivo principal es acordarme de todos esos compañeros, de todas esas personas, con sus vidas, sus realidades, sus dramas y sus lágrimas, y acordarme de ellos. Deseándoles suerte, pero, al mismo tiempo, dejando claro que muchos no les olvidamos ni les olvidaremos. Que, de la misma forma que aquellos compañeros que han perdido su puesto de trabajo con los recortes de 2011 y de 2012, siguen siendo compañeros, con todo lo que ello implica. 


Siguen siendo y serán compañeros. Serán siempre trabajadores de la Educación pública, personas que no merecen ni se puede aceptar, que su despedida de la docencia sea de esta forma. Porque es indigna. Porque es injusta y porqué es inmoral. No puede ser que el pago a muchos años de servicio docente sea una patada en el culo de esta manera. No es de recibo que quienes han formado a miles y miles de escolares, que han dado lo mejor de ellos mismos por la Educación Pública, que quienes han estado cuando se les ha necesitado y donde se les ha necesitado (cubriendo aquellos huecos que nadie quería cubrir) sean sustituidos, en contra de toda lógica, por otras personas sin experiencia (aunque de ello no son culpables, obviamente, los nuevos docentes que accedan). 


No es lógico que la oposición deje de ser una forma de seleccionar a funcionarios docentes para pasar a convertirse en una prueba para seguir trabajando, llegándose a extremos tan ridículos como docentes que aprobarán y no trabajarán, como ha sucedido con muchos despedidos en los años 2010, 2011 y 2012. 


Por ello, sirva esta carta como apoyo y soporte a todos esos maestros y maestras que se juegan su futuro en el País Valenciano durante estos días. Es la forma más austera de que sepan que muchos, que nos encontramos –de momento trabajando- nos acordamos de ellos. Incluso algunos que, como mi caso, nos iremos al paro sin saber cuándo regresaremos a ejercer la docencia. Incluso algunos que, aun pudiendo ser beneficiados de ese acuerdo, rechazamos migajas de la Administración porque entendemos que la suerte del colectivo docente no es la suerte individual de cada uno de sus miembros, sino la suerte total del colectivo. Algunos que seguimos creyendo el “si nos tocan a uno, nos tocan a todos”. Algunos que pensamos que la suerte de parte del colectivo anticipa la suerte final de todo él. 




Porque primero vinieron a por quienes se fueron a la calle en 2010 y 2011, y nos movimos. Luego a por quienes nos fuimos a la calle y a duras penas hemos vuelto algunos a trabajar, otros no volverán a hacerlo nunca. Después a quienes serán rebaremados. No hace falta ser muy astuto para saber quiénes serán las siguientes víctimas. Solo hace falta ver lo que ha pasado en otras autonomías y ver la propuesta de la Generalitat catalana de convertir a todos los maestros y profesores en personal laboral, que pueda ser despedido como el empleado del sector privado, con cuatro duros. 


Por ello, de forma solidaria, debemos estar todos y todas con nuestros compañeros docentes que se la juegan en esta puñalada trapera permitida por Consellería y aceptada por los cuatro sindicatos mencionados, con parte de sus afiliaciones en contra. Porque son nuestros compañeros. Porque deben saber que siempre serán nuestros compañeros y, porque, al menos muchos de nosotros, estemos o no estemos en el sector educativo, vamos a seguir peleando por que vuelvan a recuperar su puesto de trabajo. Un puesto de trabajo que se han ganado con su experiencia y dedicación, esa que siempre es tenida en cuenta en cualquier ámbito laboral pero que, al parecer, en la docencia, deja de ser necesaria. 


Porque siempre seréis nuestros compañeros, desde luego, muchos más que esos que, sin oposición ni prueba alguna, siguen trabajando con el único mérito de haber "besado un anillo de obispo". Por Mane, por Fina, por Nerea, por Amparo, por Agustín.... por esos miles y miles de compañeros a los que muchos no olvidaremos hasta que sus derechos hayan sido reimplantados.

Julián Jiménez, profesor interino de Enseñanza Secundaria.

21 jun. 2013

Becas e igualdad social. La victoria de los ricos y la oligarquía.



Muchas veces, cuando hablamos de recortes en Educación, parece que solo hablemos de profesorado o de los problemas a los cuales el profesorado de la Escuela Pública se enfrenta.  Al mismo tiempo, en muchas ocasiones, los mismos trabajadores de la Enseñanza, o más bien, un sector de la misma, pecan de un excesivo “ombligismo” y en ciertas ocasiones de ser ajenos a la realidad de la sociedad en la que viven.

Estamos asistiendo a la otra cara, la más dura y dramática, de los recortes en Educación: la exclusión educativa. Esa que permite que miles de alumnos, muchos de ellos tremendamente competentes, se vean privados de eso que hasta ahora era un derecho y es un derecho, reconocido donde quiera que sea: El Derecho a una Educación Pública y el derecho a la igualdad de oportunidades.

Muchos pensaron o creyeron, ilusamente, que los derechos ganados con sangre, con mucho sudor  y con millones de lágrimas, eran eternos. Muchos demostraron ser idiotas, pues quienes jamás han querido a un pueblo libre y culto, no iban a desaprovechar la oportunidad de  laminarlo, aprovechando como excusa la crisis económica. Y es que todo derecho conquistado exige el mantenimiento de la lucha para su consolidación. El más minimo renuncio o acomodamiento por parte de la clase trabajadora y las clases beneficiadas de ese derecho, no tarda en ser aprovechado por sus enemigos para  acabar con él. ¿O pensáis, ingenuamente, que un adinerado paga de buena gana impuestos sabiendo que con ellos se permite que alguien pueda competir con su hijo por un trabajo y una carrera universitaria? Por tanto, la supresión genera un doble beneficio en los poderosos. Se produce una menor redistribución y, al mismo tiempo, sus hijos tienen mayores posibilidades, puesto que se eliminan posibles oponentes en el mercado laboral.

Al destroce de la Educación Pública le surgen muchas caras: Una, conocida, es la de la laminación de sus profesionales, la campaña de desprestigio contra los docentes y la sustitución de los interinos por “vaya usted a saber qué” (seguramente, empresas amigas como la Fundación Empieza por Educar del Banco Santander). La otra está siendo la progresiva elitización del campo educativo, al que muchos docentes ha pillado con el pie cambiado y casi sorpresivamente. Así, me llenó de rabia leer el documento viral “Una puta mierda”, que hablaba de como un alumno brillante se ve excluido de la universidad por motivos económicos.  Es verdaderamente indignante, pero es, si acaso, más sorprendente, la sorpresa del profesor universitario. ¿Ahora es consciente usted de ello, señor profesor? ¿Hasta ahora no se había dado usted cuenta de esta situación?

Esta situación, pero de una forma menos dramática, se ha dado siempre. Jamás ha habido una igualdad de oportunidades real ni un sistema de becas completamente justo.  Nunca se ha tenido en cuenta, a la hora de contabilizar suspensos, si el alumno suspendía por estar “demasiado tiempo” en el Club Social o es que resultaba que el alumno compaginaba trabajos y estudios, y, evidentemente, debía dejarse asignaturas para poder concentrar energías y su limitado tiempo para tratar de superar el máximo número de notas posibles. Y de paso, llegar al 80% de créditos aprobados para poder concederte la beca.

Y conozco la situación por vivencia propia. Saber lo que era pasar horas y horas de bibloteca para poder compensar esas ocho horas de jornada laboral, puesto que en mi caso, como en el de muchos otros, desde los 18 años, jamás dejé de trabajar: trabajos de 35-40 horas porque, no sólo se trataba de pagarme la carrera y los gastos derivados de ella (transporte, comida en ocasiones, libros, etc.)  sino, al mismo tiempo, de colaborar en casa, en una casa donde solo entraban 650 euros. Eran los tiempos de las vacas gordas. Y todos los años era la misma competición: tener que aprobar un 80% para conseguir ser becado, algo que conseguí todos los años, salvo el segundo en el que, sorprendentemente por un error, me denegaron la beca y, tras recurso, me fue aceptada. En mi caso se trataba de la beca compensatoria y, su concesión era un “premio” al esfuerzo.  Y a pesar de ella, jamás tuve las mismas oportunidades que el estudiante que, con padres con recursos económicos, podía dedicar todo el tiempo al estudio y, además, podía asistir libremente a coloquios o simposios de la Asignatura, así como poder aprobar, con muy buena nota, el 60% y no el 80% de asignaturas. Y hablo de las “vacas gordas”, cuando España crecía al 4% y éramos “la Champiñon Ligue” (Zapatero dixit) o "España iba bien" (Aznar).

Por ello, si entonces no estaba garantizada esa igualdad, figúrense ahora. Ahora directamente si eres pobre necesitas ser una persona brillante para poder seguir estudiando. En caso contrario, saques cinco, seis o siete de nota media, tienes un problema y gordo. Porque las becas han pasado a ser una caricatura de lo que fueron. Pero, sobre todo, porque la subida de las tasas es un auténtico imposibilitador del estudio a las rentas medias-bajas y bajas. ¿Qué familia de clase trabajadora, aún ganando un salario decente (por decir algo) va a poder soltar 1500 o 2000 euros? ¿Y, en el caso, de que en esa familia, haga falta que ese hijo, por muy brillante que sea, trabaje para impedir la ruina familiar?

En este último mes se está hablando de miles y miles de alumnos con la beca denegada, lo que les convierte en excluidos dentro de la Enseñanza Superior. Pero es que incluso hay alumnos con familias con gran cantidad de dificultades para poder siquiera abonar las tasas de Selectividad. En Alicante, alumnos deSecundaria con expedientes académicos brillantes se ven obligados a serayudados individualmente por docentes, como denunciaba en su día INFORMACIÓN.

Para completar este siniestro panorama, tenemos ya denuncias de casos de desnutrición severa en niños, niños durante el colegio que incluso rebuscan en las papeleras de los centros escolares, los mismos niños a los cuales se les deniega la beca de comedor, imposibilitándoles la única comida diaria que hacen, dada la situación económica de muchas familias.

En resumen y como conclusión se trata de una auténtica política, diseñada y planificada, como un apartheid educativo y social. Se trata de que los pobres, la gente de clase trabajadora, los hijos de los obreros vean un muro que rodea a la Universidad, al que solo se accede con la VISA. En definitiva, impedir la formación, la cultura y el acceso a ella a amplias capas de la población.

Se resume en un ejemplo gráfico:  Se ve a los ricos en su chalet brindando, se ve a los niños de dinero en el césped del campus haciendo una fiesta. Es la fiesta por su victoria, como siempre quisieron. No tener que tener a pobres compitiendo y compartiendo el mismo espacio. Brindan por su triunfo mientras muchos universitarios de clase trabajadora enjugan sus lágrimas de rabia en soledad. La soledad de quien ha perdido y de momento, está perdiendo la batalla. Batalla perdida porque muchos se han negado a pelear a sangre y fuego, mientras los ricos, sus niños y su cohorte jamás dejaron de pelear por volver a una universidad que volviera a ser suya como en el pasado. ¿Eres capaz de imaginarlo? A un lado son risas y brindis, da igual cinco que veinte años, los hijos de la gente de dinero tendrán a su disposición una universidad pagada por todos, también por esos chavales y sus familias que ahora se ven impedidos de estudiar. Estamos pagando la Educación a la élite.



Estamos permitiendo esos lloros, hasta que seamos lo bastante conscientes para convertirlos en lágrimas de rabia que devuelvan la Universidad a quien lo merece y a la esencia de lo que debería ser: Una UNIVERSIDAD DE TODOS Y PARA TODOS. Porque la Educación es la llave para liberarnos de la injusticia social, por eso nos quieren burros y analfabetos.

¿A qué esperamos para reconquistar lo que nos han quitado?

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17 jun. 2013

Acerca del exámen de Griego en las PAU en País Valenciano.

Nota del editor del blog.

Esta claro que el griego y la cultura clásica le sobran al Gobierno, de la misma forma que le sobraba la Educación para la Ciudadanía o le sobra la Filosofía. Basta ver la ley Wert y lo que supondrá para las lenguas clásicas. Expongo aquí esta carta de una profesora de Griego porque queda claro que existen formas más "sutiles" de hacer que el estudio de estas lenguas sea más reducido que el estudio de la infame asignatura de la Religión Católica.

"Por sus actos los conoceréis"





Carta dirigida a los coordinadores de las pruebas PAU de Latín y Griego, redactada por Mercedes Hernández, profesora del IES Tirant Lo Blanc de Torrent de Mislata (compañeros de Filología Clásica, por favor, compartid y difundid):

Señor Grau Codina y señor Melero Bellido:

Soy profesora de griego en el IES Tirant Lo Blanc de Torrent. Hace años que imparto griego y latín en el turno nocturno de mi centro, trabajando con alumnas y alumnos que han vuelto a estudiar porque tienen deseos de mejorar sus expectativas laborales e incluso de acceder a la universidad. Pueden imaginar lo difícil que es que en dos cursos estos alumnos den el salto cualitativo que les permita traducir con soltura un texto griego o latino. Muchos de ellos lo consiguen y se enfrentan ilusionados a las PAU.


Y aquí es donde se encuentran con un gran obstáculo, con una gran decepción: un examen de selectivo en la práctica inasequible para la gran mayoría de alumnos que cursan bachillerato de humanidades.


Pasó el curso pasado con latín, este curso ha vuelto a ocurrir con el griego. Yo he sido testigo, y también el corrector y otros compañeros que habíamos acudido a dar apoyo a nuestros alumnos, de cómo salían entre lágrimas y cómo muchos de ellos estaban haciendo el examen llorando. No es ninguna exageración. 


Exámenes como el que han sufrido los alumnos de griego nos dejan sin alumnos ya que con esta "fama" los que están en cuarto o primero elegirán otras asignaturas con pruebas más accesibles. Nos desmotivan, porque arruinan un curso entero de trabajo y perjudican a los que han elegido griego contra viento y marea y que no consiguen puntuación para entrar en la facultad de su elección.

Nos gustaría saber que contamos con el apoyo de los que tienen la suerte y la responsabilidad de enseñar en la universidad.


En nombre de mis alumnos y en el mío propio quiero pedirles que reflexionen sobre todo lo ocurrido y que tomen las medidas oportunas para resolver el tema y para que no vuelva a suceder.

Atentamente,
Mercedes Hernández

6 jun. 2013

Mensaje de una estudiante española en Turquía (Se ruega difusión)

Manifestantes se encaran con la policía y sus armas
de represión. Turquía.
Este mensaje ha sido enviado por correo electrónico desde Izmir, la antigua Esmirna, por parte de una estudiante sevillana que, por motivos de seguridad, la identidad no será indicada.

Es una muestra del clima de brutal y feroz represión existente en Turquía y que también vivimos con menor "intensidad" y más "selectivo" en España.

Allí oficialmente se contabilizan varios muertos y miles de heridos, una represión brutal contra la población, el encarcelamiento de gente por difundir la brutalidad policial en las redes sociales, etc.

Rogaría, en la medida que fuese posible, que este mensaje no quedara en el olvido y que se difundiese por la red, para que, en mayor o menor medida, la gente sea consciente de la situación que está viviendo el pueblo trabajador de Turquía.
MENSAJE DE UNA ESTUDIANTE ERASMUS EN TURQUÍA

"Hola, soy una chica de Sevilla, y estoy ahora mismo en Izmir de erasmus (Turquia) . He visto que has publicado varias cosas acerca de lo que esta pasando en Turquia y me gustaría comentarte un par de cosas. Esta gente esta luchando muchísimo por sus derechos, y el Gobierno está respondiendo con detenciones a las personas que publican la verdad a través de Facebook y Twitter. Yo he intentado compartir cada información que me ha llegado, para que llegue lo mas lejos posible, pero ya nos están cortando las alas
Hoy mismo la Policía ha aparecido en casa de unos Erasmus pidiendo los permisos de residencia y advirtiendo que tengan cuidado con lo que publican y con ir a las manifestaciones porque están haciendo fotos. Por este motivo, voy a dejar de compartir estas informaciones, porque estando fuera de mi pais, cualquier repercusión puede crearme muchos problemas, y lo que me gustaría es pedirte que desde España, que no hay peligro de momento, difundas esto que te comento de las detenciones y las amenazas a la libertad de expresión, en un pais que, supuestamente, esta regido por una democracia.

Muchísimas gracias por tu ayuda."


(Compartir y difundir al máximo. Muchas gracias. )
http://vimeo.com/67545019

PD: Seguramente, muchos estaréis indignados ante la dignidad que los turcos nos están dando y la diferencia que existe con el actual pasotismo español. Si es así, quizá te interese leer esta reflexión personal. Supongo que no seré el único que está harto de la resignación existente en España, comparándola con la dignidad del pueblo turco.

http://jsmutxamel.blogspot.com.es/2013/06/la-resignacion-de-la-cloaca-borbonica.html

3 jun. 2013

La resignación de la cloaca borbónica hispanistaní y la lección del valiente pueblo de Turquía

Valientes jóvenes turcos muestran con orgullo los escudos
arrebatados a la sanguinaria policía turca
Tras una temporada con el blog inactivo, por motivos laborales y académicos, toca volver a escribir. Durante este tiempo, alguna de mis reflexiones las he realizado en mi perfil personal de las redes sociales, en mi cuenta de Twitter o en una página específica que he creado relacionada con el blog.

Esta ausencia de escritos en el blog me llevaría a comentar las mil y una putadas con las que nos desayunamos, con las que comemos o nos acostamos cada día. Son tantas, tan indignantes, tan humillantes y tan ofensivas, contra cualquier persona con dos dedos de frente, que comentarlas tras tres semanas con la pluma del blog aparcada me llevaría a escribir un artículo tan extenso como infumable, lleno de rabia y de asco al mismo tiempo.

Es por ello que el escrito de hoy busca más bien sintentizar. Busca encontrar el porqué. Pero, sobre todo, busca soliviantar a quienes, a pesar de todo lo insultante y todas las bofetadas que nos están dando, se niegan a reaccionar o siguen con la "indignación neohippiesca".

Estamos asistiendo, sin lugar a dudas, a la fractura del barniz democrático, moderno y europeo del régimen de 1978. Ese barniz que se mantuvo fresco durante años, y del que solamente desconfiaban una exigua minoría, bien por ideas (comunistas y anarquistas) o bien por padecimiento en persona de su dureza real (izquierda abertzale en Navarra y Euskadi). Pero barniz, al fin y al cabo. Barniz falso y falsario, que ocultaba una auténtica capa de mugre, de  podredumbre, del rancio aroma a fascismo y franquismo recalcitrante. De mierda, literalmente.

Ahora somos muchos, quizá demasiado tarde, quienes comprendemos en su esencia toda la estafa de la Transición y del régimen pseudo-democrático de 1978. Puedes votar, si, puedes participar, pero no puedes ganar. Si lo haces o tratas de rebasarlo, si te conviertes en un elemento “peligroso”, ese régimen con cara de cordero de 1978 sacará, afilados, los dientes de siempre para darte la dentellada: Solo así se entiende la detención de dos periodistas en Madrid,acusados de “ofensas a la Autoridad”. O lo que es lo mismo, manchar, con datos, pruebas y fotos, el nombre de la Policía Nacional Española. Como si hiciese falta mucho para manchar algo que siempre estuvo en la podredumbre de la violación sistemática de DDHH, de Leyes internacionales; en el charco de mierda chapoteando entre tortura y maltrato: ¿Acaso se puede esperar algo más de un cuerpo lleno de ex torturadores y con ex terroristas de ultraderecha impartiendo cursos como si nada?

Solo así se entiende el atentado a la libertad de expresión contra cincojóvenes anarquistas que, por expresar su indignación en las redes sociales, llevan encarcelados cerca de dos semanas, bajo la supuesta acusación de “apología del terrorismo”.  Encarcelados además en un régimen, el régimen FIES, similar al de dictaduras tercermundistas. En una dictadura disfrazada de democracia ya se sabe: ser guardia civil y matar de una paliza se castiga con un apercibimiento, como en Roquetas o Almeria, en los GAL, etc. Ser anarquista y, harto de todas las canalladas, decir “que ojala vuelen la Zarzuela con todos los zánganos dentro” es un crimen que merece cárcel.

Nos están insultando diariamente: nos están humillando. Porque es humillante que mientras miles de personas siguen en las cunetas esperando tener un enterramiento digno y decente,  el Gobierno español sea, el único del mundo, repito, EL ÚNICO DEL MUNDO, que se atreve a dar y rendir honores a ex combatientes partidarios de Hitler yMussolinni, como ocurre con el caso de la División Azul. ¿Se imagina alguien a los antiguos generales de la Werchtmart recibiendo diplomas junto a miembros de la resistencia antinazi? No se lo podrán imaginar porque es imposible, algo tan insultante solo puede pasar en España donde el fascismo, tras 40 años de dominio, siguió, gracias al nauseabundo pacto de la Transición, metido y colocado en cuarteles, comisarías, administración, justicia y sitios clave y de poder, político y económico.

Nos están maltratando. Están ejerciendo un maltrato constante y sistemático. Porque maltrato sistemático es ver las cifras de paro, la cantidad de jóvenes que emigran a países europeos, la gran cantidad de vidas y familias rotas. Y mientras eso pasa, ver los beneficios que obtienen las grandes empresas del IBEX

Nos están machacando. Porque es un machaque, constante y sistemático, ver como se recortan todos los derechos conquistados. Ver como un joven necesita pedir para que le reimplanten la prótesis que la administración le ha quitado. Ver como hay profesores que tienen que pagar la Selectividad a sus alumnos porque estos ya no pueden pagarla. Porque los recortes en Educación y Sanidad machacan al pueblo y a las clases trabajadoras.  Y mientras se recorta draconianamente, hay dinero para rescatar a las pobrecitas autopistas y sus contratistas, los mismos que enviaban sobres a la sede del Partido Popular según los famosos “papelitos”.

Están usando una violencia desmedida contra nosotros. Una violencia insultante y dolorosa, porque todo lo expuesto tiene un nombre: Violencia. Violencia es ver los homenajes a los miembros de la División Azul mientras siguen en las cunetas miles de republicanos. Violencia es ver como se llevan el dinero en sobres mientras el pueblo pasa necesidad, violencia es ver como las empresas aumentan la tasa de ganancia mientras el Banco de España pide que se bajen los sueldos por debajo del Salario Minimo, o, lo que es lo mismo, la instauración de la Esclavitud en España. O peor, porque al menos, en la Antigua Roma, los esclavos tenían garantizado el sustento y la manutención. Aquí, ni eso. Y eso tiene un nombre: VIOLENCIA CRUEL Y SISTEMÁTICA.

Y ante eso, seguimos con indignación, seguimos con resignación o seguimos con gilipolleces. Seguimos como si viviésemos en 2007 aún, seguimos repitiendo como borregos que las manifestaciones deben ser un remanso de paz, que el sistema funciona, que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”, que tenemos que “emprender” en vez de quejarnos tanto…. Cada cual, peor. 

Y por eso, tres años después de las primeras medidas draconianas de recortes drásticos, seguimos yendo a las plazas a hacer el indio. Seguimos pensando que vamos a cambiar algo esperando a que escampe, seguimos queriendo “no perder la alegría”, y así, en las manifestaciones, tienes la sensación de estar haciendo el gilipollas cuando la gente empieza a cantar o a tocar la batucada. Puedo llegar a comprender que haya que tener un momento para “evadirse”, pero ese momento no puede ser en el que toca demostrar que no nos gusta lo que nos están haciendo.  Puedo incluso entender que en una manifestación con niños puede ser una opción… Pero, ¿en todas?

Por eso siento enorme rabia…. Y envidia. Rabia al ver que lo perdemos todo y que parecemos no tener aguante. Rabia al ver que no somos capaces de que la gente entienda la siniestra ecuación en la que se basa el carcomido régimen del 78.

Rabia. Al ver imágenes como las del otro día, de culos contra la Troika. Me dirán que es muy original y creativo. Pero ¿de verdad esperan que el FMI y la UE no suelten una sonora carcajada ante nuestros festivales o manifestaciones de la risa?

 


 
¿O acaso será ante esto ante lo que “se aterrorice la Troika”?

 


Y seguramente vendrá el típico pacifista enfermizo o el típico que, con el estómago lleno, aún se pregunta "que hay de malo en ir a bailar a una manifestación". Pero es que damos vergüenza ajena. Hasta tal punto que, algunos, hartos de cosas así, estamos comenzando a ser selectivos en la asistencia a según que manifestaciones. Porque en muchas ocasiones tienes la sensación de haber perdido el tiempo y, además, cabrearte más.

Toca organizarse, toca concienciar, toca prepararse, toca argumentar y toca dejarse de gilipolleces. Por eso en los últimos días, un valiente y orgulloso pueblo, como el de Turquía, nos está dando, como ya lo hayan hecho el pueblo griego, el sueco, el italiano y otros tantos, una lección de por donde tienen que ir las cosas.

Allí, en Turquía, silenciada y MANIPULADA por los medios, se han levantado contra las políticas proeuropeas, antisociales y pro-religiosas del repugnante Erdogán -el amigo de Zapatero-. Se han levantado en contra de la intervención en Siria en favor de unos rebeldes sirios amigos de la OTAN despreciados por el pueblo turco. Se han levantado contra una inmensa maraña de corrupción político-económica, contra el mismo sistema capitalista que aquí nos aplasta y contra la feroz represión policial. No será casualidad que las policías de España y Turquía sean las más denunciadas por organizaciones como AI, DHR o HRW.

Siendo una protesta semiespontánea, pero bajo un liderazgo claro y cada vez más organizado del TKP (Partido Comunista, aunque la prensa de aquí les llame "indignados", faltando a la verdad) en poco tiempo ha tenido muy claro que hay que hacer y que no hay que hacer. A pesar de ser un país con una tasa de paro muy por debajo de la española, los manifestantes, el TKP y la clase obrera lo ha tenido CLARÍSIMO: Hay que responder a la brutalidad policial, hay que organizarse, hay que pelear, hay que dejarse de chorradas y memeces, hay que convocar una huelga de tres días por parte de los sindicatos turcos.

Por eso también tienen muy claro que NO hay que hacer: no hay que hacer el indio, no hay que ponerse caretitas de la Warner, ni yacer y morir en una plaza haciendo comisiones de Reiki y Taichi, como aquí hacían los "indignados". Tampoco hay que buscar un pacto como UGT y CCOO, ni hacer huelgas de mamoneo sindical de una jornada.

Podría explayarme eternamente, mostrando mi admiración, orgullo y envidia (sana) por el pueblo turco. Podría admirarle con miles de líneas. Pero prefiero concluir con el vídeo de como actúa un pueblo con garra, con un trabajo previo de organización, un pueblo con las cosas claras que no ha caído en las garras de la resignación. Da verdadero orgullo y alegría verles pelear.



Curiosamente hace un año que España demostraba dignidad bajo la vanguardia de los mineros. Desgraciadamente nada queda de ello, salvo pinceladas de ello en Euskalherría durante la pasada huelga general.

Quienes deseamos un cambio de verdad, quienes sinceramente queremos transformar las cosas debemos ponernos manos a la obra. O acabaremos perdiendo todo y, lo que es peor, entregando, como clase trabajadora, lo más preciado que nos legaron nuestros antepasados: nuestra dignidad como seres humanos ante nuestros enemigos.

¿A qué esperas para ponerte manos a la obra? ¿A qué esperamos para imitar a nuestros hermanos turcos y griegos?

¡Pásalo!