23 ene. 2013

75 días de lucha: Acampada en Bankia Alicante, símbolo de resistencia contra los desahucios

Han sido 75 largos días, con sus mañanas, sus tardes y sus noches. Ha sido una protesta permanente que ha batido récords desde los años 80, en que no ha habido ninguna protesta o huelga en sector alguno que haya sido capaz de durar tan largo periodo de tiempo. Ha sido una lucha teniendo conjurados contra nosotros tanto al tiempo  atmosférico (primero fueron las lluvias, dos olas de frío y viento) como al tiempo propiamente dicho. Pero la lucha, la unión, la perseverancia y la resistencia dieron sus frutos.

Os hablo de la protesta en la que he tenido el inmenso honor de participar como uno más durante estos 75 días. Hablo de la Acampada Protesta de STOP Desahucios en Bankia de ALICANTE . Durante esos 75 días muchas personas anónimas, con nombres y apellidos, estuvieron firmemente resistiendo, por convencimiento con sus ideas, por solidaridad de clase, por coherencia entre lo que dicen defender y lo que realmente defienden. Personas con las cuales me une el haber compartido unos momentos maravillosos, a veces no tan buenos (la conviviencia es así, de la misma forma que los hermanos discuten nosotros, hermanados ya para siempre, teníamos nuestras diferencias) y una experiencia de las que dejan huella.

Todo comenzó gracias a unos chavales jóvenes, idealistas, cargados de buenas intenciones y con ganas de iniciar una protesta ante lo que llevaba tiempo pasando de forma asqueante: desahucios, gente sin casa, trabajadores apaleados y tirados de sus viviendas, asesinatos llamados suicidios por culpa de un sistema economico capitalista que trata como basura, como cosas de "usar y tirar" a las personas. Ellos y ellas son Alba, Juan Carlos, Vanessa, Pablo, Fran y Susi.

Esos jovénes, padres de la Acampada, que nacía un 9 de noviembre de 2012, llegaron a dudar si durarían más allá de la huelga general que se produjo el 14 de NOVIEMBRE y que en Alicante sacó a las calles a la friolera de 120.000 personas, la protesta más multitudinaria desde 1981.

A pesar de ciertas criticas de algunas personas desde un primer momento, que despreciaron el experimento y le auguraron un fracaso estrepitoso, estos jóvenes contaron con la ayuda de más gente que se les fue sumando por el camino: jubiladas, parados, afectados, trabajadores de todo tipo, gente joven, etc. Uno de ellos, el que escribe estas líneas, de lo cual estoy muy orgulloso.

A diferencia de las limitaciones existentes en un Movimiento como el 15-M, que es más ambiguo, más difuso en sus planteamientos, interclasista en exceso (y en ocasiones compuesto de mensajes contradictorios, cuando no abiertamente sospechosos), STOP Desahucios y la Acampada Bankia son pura y dura SOLIDARIDAD DE CLASE. Es la lucha de trabajadores, jovenes, parados que se unen para ayudar a otros trabajadores, jóvenes y parados a defender, cueste lo que cueste, un derecho no garantizado en el Estado Español, a pesar de la verborrea constitucional, como es el DERECHO A LA VIVIENDA.

Derecho a la vivienda que, tras la resistencia en la puerta de la entidad, tras 75 largos días, se ha conseguido para la familia de Boussara y sus hijas. Una familia a la que se ha parado en dos ocasiones el desahucio y a la que, a la tercera, se le ha conseguido no solo parar para siempre, sino arrancar a la inhumana banca, un acuerdo beneficioso para la familia: Boussara disfrutará de la condonación de la deuda que tenía pendiente y de un alquiler social acorde a sus ingresos, que son pocos, debido a que ambos conyuges están en desempleo.

Boussara, auténtica resistente, ha sido, para todos los que allí hemos estado, el símbolo de la resistencia y el simbolo de que, con lucha y con perseverancia, David puede vencer a Goliat. El símbolo de la esperanza y de que los trabajadores, unidos, armados con su tesón y su fuerza, con el arma que les da la lucha, pueden hacer arrodillarse al capital, a la mismísima BANKIA.
 


 Pero no queda la cosa ahí: durante estos 75 días, la plataforma ha ido cogiendo más fuerza, tomando y contactando con más afectados, parando al menos 12 desahucios. Uno de los más emotivos el de una mujer valiente, que tras verse sin solución vino a la plataforma y su capacidad de aguante y su tenacidad, junto al apoyo mutuo, hicieron que de ser echada a patadas de una sucursal de SabadellCAM pasara a conseguir la dación en pago y el alquiler social. Ella, fuerte y tenaz, no solo ha resuelto su caso sino que, además, ahora es una activista peleona para conseguir más victorias: Ella es Esther P.




Han sido 75 días, 75 días aprendiendo de todas y cada uno de las personas que han pasado por allí. 75 días en los que se han recogido 15.300 firmas en la ciudad de Alicante, en esa Acampada de la "Esperanza". En la que Alicante, tan pasota y tan apática en ocasiones, ha visto que un grupo de gente luchadora ha hecho visible un drama que va unido a un sistema capitalista basado en la rentabilidad, el beneficio y en machacar a la clase obrera.

Llegaron las fiestas y mientras muchos en algunos sectores o colectivos, dejaron de luchar y se unieron a la vorágine consumista, un grupo de resistentes estuvieron ahí, demostrando su tesón, su fortaleza, y su honestidad. Por solidaridad, por pura y dura solidaridad, uniéndose, conforme pasaban los días, más gente solidaria, algunos de ellos afectados que comprendieron que había que pelear e implicarse activamente, no solo por su problema, sino por el problema colectivo.

Ahora esta Acampada ha hecho punto y aparte tras haber conseguido muchos éxitos. En el futuro, de darse las condiciones, volverá a surgir si un banco tiene la osadía de atreverse a dejar en la calle a una familia.

Pero no quisiera concluir este relato sin hablar desde dentro, que es en ocasiones como mejor es capaz uno de transmitir lo que siente. Para mi ha sido un orgullo y un placer haber conocido a tantas personas, dispuestas a sacrificar su tiempo y su comodidad por una causa justa. Haber compartido tardes de tertulia, en ocasiones acalorada (cada uno tenemos nuestra forma de ver las cosas y no siempre coincide), noches de frío, mañanas regadas con el café de un hombre perseverante como Juan Luís, siempre atento y trayendo, mañana tras mañana, el café caliente a los acampados.

Ha sido un enorme orgullo haber podido aprender tantas cosas, porque aunque uno sea profesor de la Enseñanza Pública, actualmente en paro, siempre aprende cosas nuevas de la gente con la que contacta. De todos sin excepción. Otra forma de ver las cosas, otras experiencias, otras historias, otras personas a las que la vida y este sistema ha dejado casi al borde de la estacada.

Ha sido una experiencia sinigual pasar noches durmiendo en la calle, sobretodo para comprender como viven aquellas personas que no tienen techo, aquellos a los que el sistema devoraobreros ha negado hasta el derecho más elemental a tener un techo mientras 3.000.000 de viviendas permanecen vacias. Porque no soy un héroe por haberme quedado a dormir en la calle de forma solidaria en una noche fría a 1ºC. Al día siguiente podía optar a volver a mi casa: los verdaderos héroes son aquellas personas que no tienen la posibilidad de optar y a los que la calle ha pasado a ser el único lugar de subsistencia. Por ello como no acordarme del valiente castellonense Vicente, que nos acompaño desde muy pronto y se convirtió en uno más de los nuestros. Un hombre sin techo como algunos más que pasaron a los que acogimos, porque también merece la pena luchar por ellos. También son personas.

Una experiencia que, como la Marcha Minera, quedará grabada por mucho tiempo. ¿Como olvidar a Mayte o a Rosita, las dos perseverantes mujeres, pilares de la Acampada, que estuvieron resistiendo desde el principio hasta el final?¿Como olvidar la detención de los compañeros de "La Clau" y a Sergio?¿A María y a Manolo o a Maite Herrera, perennes en las frías tardes de invierno?¿O a Samuel?¿ Y Copete y Jesús Naranjo y mis debates ideólogicos con él? ¿Y a Juan Carlos y sus chanclas? ¿Cómo olvidar a Boussara y a sus hijas, y la cocina marroquí con la que nos obsequiaron? ¿O a Angel y Jorge y sus bromas? ¿O al "Quijote Rojo" y Candelaria y Juani? ¿Y mi made, a la que se le ha despertado el fervor revolucionario? ¡Qué recuerdos más agradables nos llevamos!

Son tantas personas que no es necesario mencionarlas a todas pero merecen la pena dedicarles estás líneas y decirles GRACIAS. Gracias por estos 75 días de enseñanza y de lucha. Alejandra, Esther, Alba, Manu, Angel, Yolanda, Vicente, Paco.....

Mención especial merecen tres personas que para mi merecen un especial reconomiento: en primer lugar un viejo profesor, Rafael, una auténtica máquina de lucha, una persona que a su edad sigue peleando sin descanso, enseñando a pelear a gente joven, tras haber llevado una vida marcada por la coherencia en sus ideas y sus planteamientos. Francisco, un abogado peleón y resolutivo que se ha convertido en un punto impontante en esta plataforma y que ayuda a todos y soluciona problemas de una forma impecable. Y sobre todo a ella: A Mayte, una mujer luchadora, valiente, perseverante y de buen corazón que ha estado horas y horas, peleando sin descanso. Una buena mujer y una persona combativa.

Cuando tengáis ganas de tirar la toalla, cuando os digan que luchar no sirve para nada, cuando creáis que es mejor quedarse en casa: recordar a los hombres y mujeres que estuvieron en esa Acampada Protesta. Son la prueba palpable de que SI SE PUEDE! De que se puede parar los recortes, los desahucios, se puede plantar cara al capital. Y hay que seguir haciendolo, y ellos van a seguir, vamos a seguir peleando sin tregua.

Os lo digo yo, que tuve la inmensa suerte y el orgullo de compartir casi 75 días con ellos.

Postdata: Gracias también a todas esas personas que, individualmente, se solidarizaron con nosotros en mayor o menor medida. Gracias a ellos ha sido posible esto.

Es un pequeño triunfo pero no podemos morir de éxito: Queda mucho por pelear, queda mucho por hacer.

Julián Jiménez.

21 ene. 2013

Dudas e hipótesis sobre la corrupción y el descrédito de la política ¿Casualidades o causalidades?

Esta breve reflexión no es, ni más ni menos, que una hipótesis sobre lo que está pasando desde la pasada semana, con todos los casos de corrupción que se están conociendo, lo "sorprendente" de que el Diario ABC, El Mundo y EL PAÍS llamen al mismo tiempo a una "regeneración" del sistema político, etc.

Suelo ser cauto al analizar lo que pasa, no me dejo llevar por impulsos irracionales y procuro analizar fríamente la situación. Y la situación es que hay "cosas que no cuadran". De ahí, que me decida a hacer esta pequeña reflexión o hipótesis, a riesgo de equivocarme. Sea como fuere, ahí va:


Investigando muchos perfiles en páginas donde se denuncia la corrupción (aunque esas páginas sean claramente de sesgo izquierdista, por poner un ejemplo, la página de Facebook "No a la Criminalización de la Protesta Social" o "¿Votaste al PP? Pues ahora te jodes") he comprobado que algunos tienen amistades más que sospechosas, "me gustas" a UPYD, Falange Española, los Legionarios de Cristo, etc. Muchos son perfiles creados hace días, comentarios anarcocapitalistas (ya sabéis, que se acabe el Estado y que viva el capitalismo, no confundir con el anarquismo).

Además el diario que más destaca en filtrar datos sobre corrupción es EL MUNDO, periódico donde escribe lo más selecto de la derecha y la ultraderecha (Jiménez Losantos, Pedro J, etc).

La teoría es que nadie hace cosas a "cambio de nada" ¿Os pensáis que si esto favoreciera a la izquierda o a los comunistas más cañeros iba El Mundo o periodistas de extrema derecha a hacer lo que están haciendo? Desde luego que NO.

Posiblemente la jugada sea la siguiente:

1.- Dado que ya en su momento plataformas Democracia Real Ya o el 15M hicieron hincapié, voluntaria o involuntariamente,  en discursos "antipoliticos" en algunos de sus sectores (no todo el 15-M o lo que forma el 15-M), reforzar ese discurso: "TODOS SON IGUALES"

2.- Eso hará que la mierda salpique sin tener culpa de nada a partidos como IU (Con solo tres imputados, los tres expulsados del partido) o como Amaiur (que no tiene a ni UNA sola persona IMPUTADA) porque el discurso para explicarlo es complejo, mientras que el discurso "antipolitico" lo repite hasta un loro: "Todos son iguales, los coches oficiales, bla bla bla..."

3.- Desacreditadas los partidos, Rajoy tampoco tendrá margen alguno para realizar las politicas que pretende. ¿Se creen que con toda la mierda que hay sea capaz de aplicar un solo recorte sin que la gente se le eche encima? Se podría ver con una fuerte contestación en la calle. Y con el apoyo en intención de voto hundido.

Al mismo tiempo que pasa esto, curiosamente la prensa del poder (ABC, EL PAÍS Y EL MUNDO), así como en otros diarios (hasta en la página web de Libertad Digital) piden, de forma insistente en sus editoriales una regeneración del sistema actual. Como si el sistema actual, que nace de tener ligado su cordón umbilical  y su mismo nacimiento a un régimen anterior más corrupto (como fue el franquismo: y quien quiera que investigue de donde vienen las grandes fortunas actuales), pudiera regenerarse, tras haberse regenerado ya en 1978.

Curiosamente, la palabra REGENERACIÓN siempre ha sido usada por los movimientos populistas en el pasado.

4.- Ahi es donde entra lo que se puede estar creando sin que nosotros nos demos cuenta. O la aparición de un salvapatrias del Ejército que bajo el mantra de la honestidad intente alguna tonteria (con apoyo de sectores de la derecha y la ultraderecha), que lo creo poco probable, aunque no irreal o lo más cabal: LA IMPLEMENTACION DE ACUERDOS PARA COLOCAR EN ESPAÑA A UN GOBIERNO DE TECNOCRATAS como gusta a la Union Europea.

5.- Este gobierno de tecnócratas estará, seguramente apoyado por el PP y el PSOE (posiblemente también CiU), no habrá sido votado por nadie, pero será la forma de poner "orden" en esta situación. Cuando la realidad posiblemente sea que este Gobierno de Tecnocratas haya sido decidido ya cuando la UE dijo SI al rescate del país, con lo cual la campaña de desprestigio de la politica (no del PP, que ahi la izquierda combativa y la reformista está equivocandose) no habrá sido sino una cortina para tapar algo que previamente se habría decidido en altas esferas.

6.- Con unos sindicatos mayoritarios totalmente desprestigiados, que aún hoy tienen la desverguenza de reunirse con la CEOE (en lugar de plantear la combatividad de sus bases, ir preparandolas para lo que viene y suicidarse colectivamente por la forma de actuar desde que esta situación lleva produciéndose, a diferencia de los Sindicatos Griegos, combativos y que rechazan pactar, si quiera plantear un pacto ¿Qué va a pactar la CEOE o el FMI? "NADA"

7.- Con una izquierda totalmente desnortada: IU jugando a moderarse, grupos de izquierda a la izquierda de IU débiles, los anarquistas debilitados entre ellos y sin haber surgido un movimiento de contestación REAL superador del 15M y que plantee alternativas reales (el 15-M no serviria por su excesiva heterogeneidad, por tener a sectores difusos e incluso próximos a la derecha o con discursos ambiguos Ej: ADRY, PARTIDO X)

8.- El círculo encaja a la perfección y la jugada es "de libro". En Grecia no lo consiguieron de una forma tan fácil. Ese Gobierno iniciaria los verdaderos recortes draconianos y duros: Supresión del Estado del Bienestar, Condiciones Laborales chinificadas, hambre y miseria creciente que se combatirían con una fuerte represión policial y una criminalización de toda oposición a dicho gobierno.

Quizá la hipotesis (que no deja de ser hipotesis) sea descabellada. Pero en estos momentos la izquierda no está lo suficientemente organizada como para dar una fuerte contestación en la calle y la derecha y la extrema derecha, disfrazadas bajo mantras de "indignación" (hasta la Espe se confesó "indignada" y algunos grupos que se autoproclaman "indignados" como "Defensa Social" son claramente ultraderechistas) habrían conseguido, casi sin darnos cuenta, ganar la partida por goleada.

Quizá muchos comprenderán entonces porque algunos rechazabamos esos lemas de "ARRIBA y ABAJO" (usado por Reagan en 1967) o "No somos ni de izquierdas ni de derechas" o "todos los politicos son iguales" (usados siempre en la propaganda de Falange Española.


O quizá muchos nos hemos equivocado, quien sabe, pero sabe más el diablo por viejo que por diablo.

Firmo lo que digo, porque esta ocasión lo requiere.
Julián Jiménez.

19 ene. 2013

¿Corruptos o corruptores? Sobre corrupción y sistema económico capitalista.

Nota del Editor del Blog:

Ayer, durante todo el día reflexionaba ampliamente tras la espiral de indignación surgida por los casos de corrupción en el PP.

El Gobierno está tocado....¿Quién sabe si hundido? Cuidadin, que nadie se crea que los votos que se vayan del PP se van a ir a la izquierda.

Tengan en cuenta que el Mundo y Esperanza Aguirre, junto con la caverna mediática han dado hoy alas a la denuncia "vacia" contra la corrupción". Espe no se fue con las manos vacias, y ahora asesta la puntilla a Rajoy, quien sabe si para fundar ella un partido. El tiempo lo dirá. 

La izquierda, mientras, no hace un discurso alternativo a la CORRUPCION del que hacen los populistas. Me explico: A pesar de cierta discusión en la red, la izquierda si debe denunciar la Corrupción del PP (y del PSOE) abiertamente. Pero la corrupción no se produce solo porque los politicos sean unos caradura ni todos sean iguales. No es un defecto de una persona, es el defecto de una forma de funcionar social y económica.

La corrupción se produce porque hay corruptores, porque hay gente con tanto dinero, empresas grandes, multinacionales y bancos, que pueden comprar la voluntad de un pais, de un politico o de sus representantes. "O aceptas este sobre, o te hundo el país con ese mismo sobre dejandote sin inversiones". Y es que eso es el sistema CAPITALISTA: Corrupción, la vemos diariamente en la empresa, en el trabajo, y como no, en la calle. Lo impontante es ganar, ganar a cualquier precio. Todo se compra y se vende. La ética no importa.

Los politicos no son solo el problema, es problema es quien puede comprarles (cosa que nunca se mira). Pero es que el sistema politico actual esta CARCOMIDO, lleno de termitas y decadente. Viene del régimen anterior, franquista, mucho más corrupto que este (oposiciones regaladas a miembros del Movimiento, Admon de Loterias, Estancos, contratas, grandes fortunas actuales nacidas al calor de concesiones irregulares y corruptas del Estado Franquista, etc) donde no se podia denunciar la corrupción existente en todos los niveles.

Hay gente dedicada a la politica que ni cobra sueldo, ni se mueve por un interés más que el idealista y la defensa de unas ideas. No debe ni puede ser igual un politico del PP o del PSOE que uno de Amaiur o el PCPE, a un sindicalista "jeta" que a un sindicalista de las COS o de la CNT, por poner un ejemplo.

La erradicación de la corrupción es tan simple como una ecuación: el día que no haya gente que pueda comprar voluntades, que sea tan rica que pueda comprar voluntades y la corrupción se castigue, será historia. Para eso, el paso primero, es erradicar el sistema economico que permite que haya gente que pueda comprar a gente: Se llama CAPITALISMO.

La solución a la corrupción es POLITICA. Y no es precisamente ni Aguirre ni los de "ni de izquierdas ni de derechas" los que pueden acabar con ella (habrá que plantearse el interés de la Espe o gente afin al PP en airear ahora la corrupción del PP). Porque en el fondo la llevan en las entrañas. Cuidadito con los discursos populistas que circulan contra la corrupción porque algunos van cargados de un discurso precusor de cosas peores: Desconfiad cuando alguien diga que los politicos bla bla bla y no hable de las motivaciones economicas que fomentan la corrupción, porque....

DETRAS DE UN CORRUPTO SIEMPRE HAY UN CORRUPTOR. Y ese no es un político.

Dejo aquí una reflexión de una Revista llamada Antorcha, que se publicó en el año 2008, y que me ha parecido muy interesante
.


Se ha abierto la tapa de la alcantarilla y no deja de salir mierda. Las corruptelas surgen por doquier. Alcaldes y concejales de todas las latitudes del Estado se muestran muy aficionados a recibir comisiones por hacer la vista gorda para que las constructoras sigan especulando y construyendo a mansalva en terrenos urbanizables o no. Es una auténtica epidemia. Como se suele decir, no se salva ni el tato. Aquí el que no pilla es porque no quiere. Hasta la Pantoja está metida en el ajo.


¿Pero a alguien le podía extrañar todo esto que está ocurriendo? El capitalismo es corrupción. Ni más ni menos. La corrupción no es una anomalía ni una disfunción del sistema. Es su misma esencia. El capitalismo se erige sobre la corrupción. Su máxima es todo se compra y todo se vende. Y en un sistema donde todo gira en torno a esta lógica, la podredumbre no puede sino extenderse y abarcarlo todo.

Y, efectivamente, lo abarca todo. Las corruptelas de los alcaldes y concejales son sólo la punta de un enorme iceberg. Éstos, parafraseando el título de una película de Woody Allen, son sólo unos granujas de medio pelo. Lo más bajo dentro de la escala social de los delincuentes. Son, además, la coartada tras la que se están ocultando las grandes, gigantescas corrupciones en las que se mueven, no unos pocos millones de euros, sino cientos y cientos de millones de euros.

En todos estos escándalos que están saliendo a la luz sólo se habla de pequeñas o medianas inmobiliarias o constructoras, de alcalduchos y concejalillos del tres al cuarto, de nuevos ricos horteras y casposos como Roca y otros. Pero de las corrupciones de las grandes empresas y los grandes bancos, de los multimillonarios como Botín y compañía, de los políticos de postín no se oye ni una palabra.
Los grandes trapicheos quedan en la sombra. Este tipo de basura se esconde bajo la alfombra. No pueden salir a la luz. De otro modo, se vería hasta qué punto el capitalismo español, al igual que el resto de capitalismos, es un enorme montón de mierda, una fosa séptica a rebosar.

No se habla de cómo los consejos de delegados del BSCH o el BBVA roban a sus propios accionistas, ocultándoles beneficios que se embolsan en sus nunca suficientemente repletos bolsillos; de cómo evaden impuestos por medio de eso que llaman ingeniería financiera, en la que son unos auténticos expertos; de cómo blanquean dinero procedente del narcotráfico... El mismo narcotráfico es otro negocio capitalista, como las finanzas, la construcción, el turismo, etc. Se diferencia en que está declarado ilegal. Pero, en el capitalismo, lo legal y lo ilegal se confunden, sus fronteras no son nítidas. Lo importante es hacer negocio, ganar dinero. El modo en que eso se haga es una cuestión accesoria. Si para obtener beneficios hay que envenenar a la gente, sobornar, delinquir, dar golpes de Estado, asesinar, provocar guerras, bombardear civiles... se hace. El negocio lo es todo. Todo empieza y termina en el negocio. Fuera de él no hay nada. Esto, y no otra cosa, es el capitalismo.

No se habla tampoco de los enormes pelotazos urbanísticos y especulativos de constructoras e inmobiliarias como Dragados, ACS, Sacyr, Metrovacesa... De esto nada se oye. ¿Acaso alguien piensa que estas empresas han llegado a convertirse en lo que son sin robar, sin hacer todo tipo de trampas, sin sobornar? Eso no sucede en el mundo capitalista. El mundo capitalista es el mundo del hampa. Entre un gran banco o una gran constructora y la mafia napolitana existen muchas menos diferencias de las que se piensan; sus diferencias, de hecho, son apenas de matiz.

También permanece en las tinieblas cómo el señor Polanco, es decir, el grupo PRISA ha llegado a levantar un monopolio mediático tan inmenso como el que tiene hoy, que abarca periódicos, varias televisiones, radios, editoriales... El grupo PRISA se ha convertido en lo que es gracias a su sucursal política, que no es otra que el PSOE, el cual, con González y ahora con Zapatero, no ha hecho más que abrirle camino para su expansión, suavizando o reinterpretando determinadas leyes, otorgándole licencias de todo tipo, etc.
Podríamos hablar igualmente de los trapicheos de Repsol en Latinoamérica, que se ha dejado un buen dinero en sobornos de funcionarios para seguir robando a manos llenas los recursos naturales de los empobrecidos países de la zona, para no pagar impuestos... En fin, que no se salva ni dios. Todos están metidos hasta las cejas en la misma charca de lodo.

Y si hay que hablar de corrupción, por qué no hablar de cómo el Estado no es sino el servidor fiel, la prostituta de la oligarquía financiera, el instrumento del que se vale para mantener en pie su chiringuito, que tan formidables beneficios le reporta.

Todo el Estado está a su servicio. Ni una sola de sus instituciones se salva. El parlamento es una farsa, una gran mentira. Allí no reside ni ha residido nunca la llamada voluntad popular, que, entre otras cosas, no puede expresarse en un país donde los únicos partidos y proyectos políticos que están permitidos son aquellos que comulgan con el sistema. Los partidos parlamentarios, de izquierda o de derecha, representan siempre a uno u otro sector oligárquico o burgués; no al pueblo. El parlamento no tiene otra función que gestionar los intereses capitalistas. Promueve reformas laborales cada vez más restrictivas para con los derechos de los trabajadores, sus planes económicos no tienen otro objetivo que mantener o aumentar los márgenes de beneficio de la patronal; aprueba leyes para la represión del movimiento obrero y popular, como la Ley de Partidos, con la que se proscribe y criminaliza, aún más de lo que ya estaba proscrita y criminalizada, toda ideología, toda organización política que se salga de los estrechos márgenes del pensamiento único, del fascismo constitucional que heredamos directamente del Caudillo... La Justicia, con la inquisitorial Audiencia Nacional a la cabeza, y la policía no son otra cosa que el brazo armado del capitalismo, sus perros de presa, dispuestos a lanzarse sobre cualquiera que se oponga a este régimen de explotación y opresión. No están para proteger al ciudadano, como pretenden hacernos creer constantemente.

Sí, todo está corrompido, podrido, viciado. Todo hiede. Hay que acabar con la corrupción. Hay que acabar con el capitalismo.

Breve reflexión de un republicano convencido.


En 1929 la Monarquía y el régimen dinástico, que llevaba implantado desde 1875, estaba más fuerte que nunca. Nadie preveía lo que luego sucedió.

Tenemos que creernos nuestra propia fuerza. Nada se cambiará en unas elecciones, engañan y mienten quienes creen o nos hacen creer que votando en unas elecciones, manteniendo el régimen del 78, heredero del del 39, va a cambiar con decretitos.

La solución es una ruptura. Y permaneciendo en organizaciones que no lo son no vamos a ninguna parte. Debemos creernos la capacidad de cambiar, da igual que seamos pocos. Si cada día, en cada lugar, en cada reunión, en cada tertulia, defendemos con ahinco nuestras posiciones, tarde o temprano este régimen caerá.

Con que cambie de forma y se consigan romper las estructuras policiales y de represión del régimen actual, será un primer paso.  Como pasó en 1931. Quienes querían un cambio en 1931 no se metieron en el Partido Liberal, de la misma forma que quien ahora quiere un cambio, no deberia pensar que el cambio va a venir de un partido del régimen actual o una gestoria sindical. Lucharon por romper el régimen de 1875. Y lo consiguieron. Dijera lo que dijese el ABC. Dijera lo que dijera la prensa conservadora y liberal de la época: No tenían tantos complejos ni tanto miedo.

En definitiva se trata de emular a los que hicieron posible lo que pasó en 1931. Y si lo que llega de ese cambio se queda corto, ya habrá posibilidad de avanzar después, pero se habrá realizado la mitad del camino.

Todo dependerá de la creencia en nosotros mismos individualmente y como colectivo. No solo se puede, sino que se DEBE, porque nos estamos jugando mucho y el régimen actual está más tocado y hundido que nunca para la opinión generalizada, aunque conserva bien firmes las estructuras de poder que lo sustentan. 

4 ene. 2013

España, ciénaga moral de Europa. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?



Foto del NYT. Samuel Arana. Spain 2012.


El pasado dos de enero, un hombre desesperado se pegaba fuego ante una situación de miseria económica, sin empleo y sin futuro. No es algo nuevo, en los últimos meses, hemos podido ver como muchas personas se quitaban la vida (y los medios de comunicación se hacían eco). Pero quizá es peculiar porque de esa forma se iniciaron revueltas en Túnez y Marruecos en 2011, con hombres desesperados que llegaron a pegarse fuego vivos ante régimenes que aplastaban a la población humilde y trabajadora.



España tiene la peor tasa de paro de la UE, la peor situación de miseria de toda la Unión Europea y hasta el 1 de enero, un salario mínimo más bajo que el de Grecia, una tasa de miseria en el país de un 26%, niños desnutridos que se cuentan por cientos de miles. Y, ante esto, una política férrea de austeridad, que nos lleva a más paro, más miseria, más desigualdad y una situación insostenible.  A lo cual hay que sumar un nivel de corrupción política y empresarial junto a un nivel de fraude fiscal, laboral y empresarial insostenible.


Con todos estos datos, cualquier persona que no conociera este país, apostaría al 99,9%, que el país está paralizado por huelgas, protestas y por un ambiente de grandísima conflictividad social. Que el país se encuentra, poco más, a las puertas de una rebelión, revolución importante o al borde del estallido social. Sin embargo, esa persona fallaría de todas, todas. El país parece, más bien, una bella granja de cerdos (somos uno de los países pigs) que, pese al lodazal de inmundicia y miseria, retozan felices en él, con la simpática mirada de los amos.


Nadie entiende como puede ser que un país donde nos están machacando y condenando al hambre, estemos felizmente cómodos, instalados en la paz social más vergonzosa, en un clima de mansedumbre sumiso. Mismamente yo mismo, como vividor de la actual y triste realidad, trata de encajar el puzle mental que supone ver miseria, hambre, paro, desahucios, corrupción, injusticia con una infumable paz social. A veces cuesta, a uno mismo, comprenderlo.
La conclusión a la que he llegado, tras mucho exprimir mi mente, para hacer un análisis de este circo, es que la degradación moral, en muchos aspectos, nos ha llevado hasta aquí. Y aquí expongo las causas, a mi entender, de esa degradación moral.



Miedo popular: Por mucho que pueda ser sorprendente, es la razón principal. En este país, por mucho tiempo que haya pasado, se sigue teniendo mucho miedo al poder y a quien ostenta el poder. Cuarenta años de dictadura no iban a olvidarse de la noche a la mañana. Muchas personas recuerdan con horror lo acaecido durante aquel periodo y, a muchos no se les olvida, que la transición no dejo de ser una estafa y un engaño: el poder económico, militar, policial, judicial… en definitiva, el poder real y tácito, continuó en manos de los mismos que antes, por mucho que podamos votar cada cuatro años.
Cada cierto tiempo, en cualquier manifestación, vemos como se apalean a manifestantes pacíficos. Apaleamiento que no tienen empacho en justificar los que detentan el poder. No hay año en la que no haya casos de violencia policial, que luego nunca se investigan ni depuran responsabilidades. ¿Ha cambiado esto respecto al régimen anterior? Obviamente no. Gobierne quien gobierne, siempre sucede igual. Ya sea con el PSOE del 82 (Sagunto, Reinosa, GAL, con muertos incluidos), con el PP (manifestaciones antiglobalización o contra la Guerra de Irak), con el PSOE de 2004 (Manifestaciones contra el Plan Bolonia o manifestaciones del 15M o La Marcha Laica), o con el PP en la actualidad, donde el nivel de represión ha subido exponencialmente. Siempre son los mismos los apaleados, multados, encarcelados, asesinados. Y siempre los mismos los que apalean, multan, encarcelan y asesinan. ¿Alguno ha sido juzgado?¿Cuántos han tenido apoyo gubernamental? ¿Cuántas veces en democracia algún gobierno se ha molestado en investigar y tener en cuenta, siquiera, la opinión de los afectados (fuese o no “de izquierda” ese gobierno)?



Fuera del plano político, en el empresarial, el poder del patrón sigue siendo omnímodo. ¿Cuántas veces la denuncia es escuchada?¿Cuántas veces son pisoteados los derechos del trabajador?¿Cuántas veces los sindicatos mayoritarios han acabado pactando con la empresa y vendiendo a sus representados?

¿Cómo no va a tener miedo la gente si la impunidad de los que mandan, los perros de los que mandan o de los que tienen el dinero y el poder, es total en España?



Desmovilización social duradera. Frente a una sociedad enormemente movilizada durante los años del tardofranquismo, que perfectamente podía haberse hecho con las riendas de un nuevo Estado, quienes representaban mayoritariamente a la izquierda en aquel momento, optaron y pactaron, a cambio de quedarse sin la mayor fuerza que tenían. No la perderían de forma instantánea, claro está, pero a la larga pagarían con una pesada factura su firma y su genuflexión.


El PSOE, sabiéndose, cerca de 1982, al filo del poder, no tenía ganas de tener un fuerte movimiento de contestación. Y desmovilizó, colaborando en ello el PCE y los sindicatos mayoritarios y la legislación sindical y social del PSOE, al pueblo trabajador español, que no había tirado la toalla en el tardofranquismo. Pero si la tiró, porque le convencieron, cuando las cosas eran más fáciles: en la “democracia del 78”.



La izquierda, falsaria o falsa, fundamentalmente el PSOE,  ya liberal, se encargó de gestionar y se olvido de donde le venía su verdadera fuerza. Se convirtió en una opción más de un todo monocolor. Y así, fue desdibujándose. No es de extrañar que territorios con un fuerte movimiento sindical y político como el País Valenciano, acabaran transformándose en feudos de la derecha y extrema derecha. Es una ley natural: el espacio que uno deja otro lo ocupa. Y cuando el segundo lo ocupa con una buena campaña, llora y patalea para volver a ocupar el lugar anterior, que pasarán años y años.



Confusión generalizada  y generada desde la “izquierda” por traición.  Son ya dos las ocasiones en que el partido principal que se autoproclamaba de izquierdas (el PSOE), sin serlo ni haberlo demostrado con los hechos, ha generado la ilusión y la desilusión. Dos generaciones de españoles han visto como un partido, que se decía de izquierda, se dedicaba a realizar una política más parecida a la derecha e incluso más dura (UCD no se atrevió a realizar la reconversión ni a liberalizar sectores, el PSOE si). Dos generaciones han visto como, aquellos que se decían de izquierdas, hacían lo contrario a lo que en principio propugnaban: Entrada en la OTAN, seis reformas laborales (1984, 1988, 1992, 1994, 2006, 2010) que beneficiaban a las empresas, creación de las E.T.T. en 1995, recorte en las prestaciones por desempleo, tres reformas de las pensiones en 1985, 1995 y 2010, políticas neoliberales desde mayo de 2010 por parte de Zapatero (reforma laboral, recorte social, contratos basura para jóvenes, reforma constitucional para asegurar el pago de las deudas).


A ello, se suma la política de concertación promovida desde los sindicatos mayoritarios: desde 1978 el pacto y el acuerdo ha ido siempre por delante de la movilización. E incluso en épocas en las que ese pacto era una auténtica traición a los trabajadores (1997 con el PP, 2010 con el PSOE).

E incluso partidos a la izquierda del PSOE, con un bagaje de lucha y principios, como Izquierda Unida, ha practicado un pactismo, desdiciéndose de lo anteriormente prometido, como ha pasado en Andalucía, en Asturias o en muchas localidades. De hablar de PPSOE, se pasaba a pactar con el PSOE (o con el PPSOE, según definición de la misma IU) a cambio de una cuota de poder.



Todo ello, combinado, sumado y multiplicado, ha hecho por si solo la campaña a los adversarios de la izquierda y de los mismos trabajadores que, esa izquierda, debía haber mimado y representado. El mensaje “todos son iguales” acaba calando en el imaginario colectivo, lanzado continuamente desde los medios de quienes siempre han tenido el poder real, impidiendo que quienes realmente no lo son, acaben siéndolo por defecto y por una experiencia más que demostrada durante más de 30 años (debido a la actuación de algunos)



Hacer entender a la gente que el PSOE no ha hecho políticas de izquierda, que la izquierda es otra cosa, que ser de izquierda es algo diferente a los Rubalcaba, Chacon, Lara, Valderas, Griñan y su cohorte  acaba convirtiéndose en un debate estéril.



Falta de cultura política en la izquierda. Mientras la derecha de siempre, vestida de moderna o rancia y falangista como siempre, ha formado y no ha descuidado jamás la formación y la difusión (prueba de ello es la obra del Think Thank neoliberal Instituto Juan de Mariana o las FAES) e incluso la socialdemocracia liberal lo ha hecho, la izquierda ha preferido no formar ni a sus miembros ni a sus bases.


Para entrar en cualquier partido de izquierda no necesitas la más mínima cultura política, que decir de cualquier sindicato, si se trata de uno mayoritario, donde te puedes encontrar a votantes del PP como miembros de listas de UGT o CCOO (podría dar casos con nombres y apellidos, que ni siquiera secundan las huelgas del sindicato al que representan). De esa forma, la batalla de las ideas está más que perdida. Y perdida la batalla de las ideas, está perdido todo. ¿Cómo vas a convencer a una persona trabajadora con un nivel cultural básico de la necesidad de luchar, de la necesidad de participar, con un bombardeo a la contra desde los mass media y la misma sociedad, si ni siquiera los mismos militantes izquierdistas de partidos o sindicatos de izquierdas (salvo contadas excepciones) poseen la base teórica y práctica para hacerlo?



Y ello sin contar con la losa de la Iglesia Católica. La batalla se pierde, por goleada, porque mientras unos llevan tomando el sol en el frente, otros llevan años aprovisionándose de granadas, rifles, ametralladoras de ideas, etc. El resultado no puede ser otro que una aplastante y apabullante derrota que si no es total, es porque al pensamiento dominante conservador/neoliberal/neofascista le interesa tener siempre una izquierda domesticada aunque agonizante, no sea que su desaparición de lugar a una nueva izquierda que ataque a “cara de perro”.



El peso de la Iglesia y los mass media. La presencia de la izquierda, sea falsa o impostada, no ha permitido en 33 años anular el poder de la Iglesia. Cada domingo, en cada villa, en cada pueblo, se realiza un mitin político bajo la forma de misa. Cada domingo, una parte del pueblo, y desgraciadamente, el más humilde en muchos casos, es adoctrinado contra sí mismo.


El apego y la cobardía han hecho que la izquierda no haya sido capaz en 33 años de cambiar un ápice esto, salvo casos puntuales. Un 30% del alumnado español estudia en colegios concertados religiosos, gracias a Felipe González, colegios donde sindicatos que se dicen “de izquierdas” no tienen vergüenza alguna en participar en ellos internamente o en representar a profesores de religión que son escogidos por la Curia. Nueva batalla de las ideas y de los principios ganada por los de siempre,  y perdida por los mismos de siempre.





Individualismo y egoísmo. Con el fomento de la sociedad de consumo, de la ausencia de valores de grupo, de la falta de conciencia de clase social por parte de los trabajadores; y dado, en ocasiones, el carácter cainita en España, tenemos una gran masa de gente en un enorme porcentaje, incluso quien, en ocasiones, dice mirar por “el bien común”, que ha abrazado de una forma radical el individualismo más inhumano. “Ande yo caliente, riase la gente”.


Lo que al final acaba importando, ante la ausencia de ideas y valores, es cuanto tienes, cuanto consumes, cuantos placeres te puedes dar, cuan feliz puedes ser tu, tu y de nuevo tu. Solo cuando la cosa se pone negra es cuando esa persona adoctrinada en un feroz y selvático individualismo se plantea la solidaridad con otros. En ocasiones ni eso, y prefiere suicidarse o marchar antes que pedir ayuda o autoayudarse y ayudar.





El mantra pacifista y el “acomplejamiento” de la izquierda. Nos han educado en él. Día a día, año tras año. Atrás quedan los tiempos en los que solo pelear era la forma de conseguir las cosas. Incluso la “Gloriosa Transición” (que de gloriosa no tuvo nada, más de 200 muertos) lo ha fomentado y cosas como el 15M, salvo honrosas excepciones, lo han apuntalado, junto con la izquierda falsa e impostora (PSOE).


En el subconsciente nacional de la izquierda y de los que plantean cambiar esto no se plantea ninguna opción que no pase por el pacifismo. Y en subconsciente de la gente también existe mil veces repetido, mil veces practicado (la solución es votar, la solución es negociar), ese rigido esquema. Ningun cambio vendrá por la violencia. “No podemos ser como ellos”.

Sin embargo, ellos, los que siempre han mandado, jamás se han planteado ese dilema moral. Si hay que matar, se mata. Si hay que apalear, se hace. Si hay que restringir libertades, se restringen.



De esta forma, aceptando sin rechistar el mantra pacifista, se impide cualquier cambio (puesto que todo cambio a lo largo de la historia, se ha dado (Revolución francesa o rusa) o se ha impedido (Guerra Civil española) con el uso de una violencia para construir o para mantener.



Aceptado y asimilado ese mantra, no debería sorprendernos el proceder de la gente. ¿Asaltar el Ayuntamiento porque no puedo comer?¿Quemar el banco porque me han dejado en la calle? Si uno es pacifista, no se plantea eso. Mejor me pego un tiro, que yo no quiero hacer daño a nadie (aunque haya algunos que hayan hecho daño a miles).



¿Y qué decir de la izquierda, pidiendo perdón por existir? Rápidamente condenando lo que ha hecho o hizo en el pasado, tratando de agradar o explicarse ante sus enemigos. Mientras la derecha no se arrepiente de nada, ni de haber mandado a las cunetas a cientos de miles de seres humanos en España o de haber apoyado un régimen fascista.

Derecha y ultraderecha crecidas.
Basta con mirar la llegada de Carromero y ver como la "lideresa" no tuvo reparo en ir a apoyar a un criminal al volante. No tienen complejos en decir lo que son y lo que defienden. Ni tampoco en defender lo indefendible. Se sienten fuertes y se sienten impunes. Parte de la culpa la tiene quien hasta ahora jamás ha tenido el mismo cuajo para defender a los suyos. Basta con comparar el caso Carromero con Alfon. Siendo el primero culpable de forma demostrada y el segundo inocente, no ha tenido reparo la derecha en defenderlo e incluso acompañarle en su celda. ¿Por qué aun ningun dirigente de izquierda ha tenido la gallardía de hacerlo en el caso de Alfon?¿Por qué hay presos politicos de izquierda, ya sean comunistas o anarquistas, o de la izquierda abertzale, de los cuales, la izquierda institucionalizada siempre ha renegado, fueran o no inocentes?



Pérdida de la conciencia de clase social. De esa clase trabajadora u obrera de los años 80, hemos pasado a los ciudadanos del siglo XXI. Ciudadanos, repite el PSOE en sus discursos, ciudadanos IU, el 15-M, los mismos sindicatos mayoritarios llamaron a la última huelga “Huelga Ciudadana” (igual esperaban que Botin se sumase a ella). Ciudadanos, que rechazan esos “términos antiguos” y “desfasados” de proletarios, trabajadores.


Ciudadanos, españoles, ciudadanos... Como si todos fueramos iguales, cuando nunca lo hemos sido. Como si los grandes empresarios, los banqueros, los oligarcas o la nobleza que aun existe (también ellos son “ciudadanos”, también las Koplovitz lo son) tuvieran los mismos intereses que quienes se levantan cada día a trabajar, si es que aún cuentan con un trabajo.



Al haberse desdibujado las clases sociales tras campañas más que machaconas (ahora todos somos clase media) hemos perdido el rumbo y acabamos no sabiendo quienes somos, acabando no sabiendo cuales son nuestros verdaderos intereses. Por eso 5.000.000 de parados son clase media, los 17 millones de mileuristas son clase media también o en la prensa lees que Caritas empieza a dar de comer a gente de clase media (sin llegar a razonar ni el lector ni el estúpido periodista lavacerebros que si va a Caritas no es clase media, y que si fuera de clase media jamás acudiría a Caritas).


No es por tanto de extrañar que esa clase “media” acabe votando lo que quieren sus amos y vote contra la clase trabajadora a la que pertenece sin saberlo. No es de extrañar, entonces, que esa persona de “clase media” sea de derechas porque la izquierda es igual (aunque realmente la izquierda que ella conoce nunca actuó como tal). Ni será de extrañar que en el futuro, si no lo remediamos, acabe en los brazos de la derecha populista o neofascista, porque cree que la culpa de todo es de los inmigrantes (aunque esos inmigrantes sean de su misma clase y tengan más en común con ella que el español Botin o F. Pérez)

Para paliar eso hace falta atacar todos esos problemas de décadas. Pero de ello conviene reflexionar en otro escrito. Lo primero era reflexionar sobre la dolencia, para después seleccionar el tratamiento, que es lo más lógico.